Nuestra lucha no se trata de una mera elección estrecha entre opciones electorales dentro del actual régimen, sino de apostar por formas de organización económica y espiritual, cualitativamente superiores a la civilización burguesa, donde se garantiza la emancipación del proletariado y la democracia real. Es la lucha popular por la conquista de la civilización socialista, partiendo del estudio científico de las bases materiales que lo posibilitan y con el objetivo último del comunismo.

[Automatic translation: EN]
[Traduction automatique: FR]

18 de febrero de 2008

Un homenaje a López Raimundo vindica la lucha antifranquista



MARC ANDREU
BARCELONA

Uno que fueron muchos. Y que todavía son bastantes. Así podría resumirse el sentir del acto en recuerdo del dirigente comunista y alma del PSUC entre los años 50 y 80 Gregorio López Raimundo (Tauste, 1914 - Barcelona, 2007), fallecido el pasado 17 de noviembre, que ayer reunió a 2.000 personas en una casi lleno Palau de la Música. Organizado por amigos con el único apoyo orgánico de la Associació Catalana d'Expresos Polítics y CCOO, el sobrio y emotivo acto se convirtió en una reivindicación del antifranquismo y los militantes comunistas que "de forma admirable supieron conducir la lucha por la libertad sin que se notara".

Así lo resumió el expresident Pasqual Maragall, de viaje a Bruselas, en unas palabras que leyó su mujer, Diana Garrigosa. La misma que en 1948, con solo 3 años, conoció al dirigente clandestino del PSUC porque su padre le cobijó un año en su despacho de la Barcelona de posguerra.

Citando el libro U no és ningú que Joan Brossa y Antoni Tàpies firmaron en 1979, el historiador Enric Cama acertó también al decir que al homenajeado "no le hubiera gustado el acto" si no era en representación "de todos los militantes antifranquistas" que, como recordó el también historiador Borja de Riquer, "derrotaron a Franco en las calles, las fábricas, las escuelas y los barrios". Un centenar de ellos presidieron en el escenario lo que aunó la liturgia de misa laica, mitin y recital poético con la memoria histórica.

FAMILIA 'PSUQUERA'

Sin más protocolo que reservar la quinta fila de platea a la viuda Teresa Pàmies y su familia, actuales y pasados dirigentes comunistas o de ICV y EUiA --entre ellos Joan Saura, Imma Mayol, Joan Herrera y Jordi Miralles-- se sentaron en la segunda, tercera y otras filas del Palau entre lo que la coorganizadora Montse Torras citó como "toda la familia psuquera junta".

Introducido por la canción T'he conegut sempre igual que Raimon dedicó a López Raimundo y por una pieza al piano de su nieto Sergio Pàmies, en el acto hubo versos de Bertolt Brecht, Apel.les Mestres, Miguel Labordeta (hermano del cantautor aragonés que no pudo asistir) y Pablo Neruda. Los leyeron las actrices Pepa Arenós y Mònica Luchetti. Hablaron 18 personas: Enric Pubill, Xavier Folch, Jordi Borja, Ángel Rozas, Carlos Jiménez Villarejo... Todos históricos del PSUC y amigos, como Antonia Jover, casera clandestina a López Raimundo durante 11 años.

Pero el testimonio más sentido lo pusieron las nonagenarias Carme Casas, Trinidad Gallego y Maria Salvo. Y quien, sin hablar, levantó al Palau fue el histórico comunista Miguel Núñez. Sentado en la misma quinta fila que una Teresa Pàmies de blusa roja, cabello blanco y bondad en la cara, ambos cerraron el acto con un casi anónimo abrazo tras el último acorde de La internacional.

Carnet falso de Lopez Raimundo en la clandestinidad

Etiquetas: