Nuestra lucha no se trata de una mera elección estrecha entre opciones electorales dentro del actual régimen, sino de apostar por formas de organización económica y espiritual, cualitativamente superiores a la civilización burguesa, donde se garantiza la emancipación del proletariado y la democracia real. Es la lucha popular por la conquista de la civilización socialista, partiendo del estudio científico de las bases materiales que lo posibilitan y con el objetivo último del comunismo.

[Automatic translation: EN]
[Traduction automatique: FR]

23 de febrero de 2006

El marxismo-leninismo pone luz y respuesta, donde la economia burguesa, sólo puede refutar ideológicamente


En una reciente e infame entrevista a un economista liberal leemos:

http://www.correodelcaroni.com/content/view/23474/146/

“Esta mezcla de socialismo con mercantilismo nos puede llevar a una mayor pobreza”

El economista Hugo Farías, advierte que el drama que enfrenta Venezuela no es exclusivo de nuestro país, sino que es “una enfermedad que padece toda Latinoamérica, el único país que escapa de esto es Chile, y es que la enfermedad latinoamericana es el mercantilismo, que es esta complicidad entre empresarios ineficientes y el Estado”.

Desde luego, con las miopes gafas burguesas, éste economista, no puede analizar la realidad más allá del desconcierto que le supone que las líneas generales de la política del gobierno van contra los intereses del capital financiero y el imperialismo, y en cambio, se reduce la pobreza y se desarrollan las fuerzas productivas (por mucho que diga lo contrario).

El único método científico de análisis que puede explicar y traspasar los lodazales ideológicos burgueses: es el marxismo-leninismo.

Esa llamada mezcla de mercatilismo y socialismo, se explica, en nuestros términos:
"El imperialismo se caracteriza, desde el punto de vista de las correlaciones entre las clases, porque la burguesía financiera internacional se une en alianza con las clases terrateniente, compradora y burocrática nacionales, mientras que un sector de la burguesía industrial queda desplazado. Su reacción es el nacionalismo. De este modo, en los países semifeudales la línea divisoria entre la revolución y la contrarrevolución está situada a la derecha de esta burguesía nacional desplazada" (Colectivo Fenix). Bien, pues esa articulación de intereses de clase progresivos, dentro de la estrategia histórica de construcción del socialismo bajo la organización de las masas y la potenciación de la lucha ideológica, es la línea más segura y eficiente para quemar la etapa democrático-burguesa en coherencia con la conquista del socialismo. Es más, todas las formas pre-socialistas de producción y la democratización de las empresas estatales van dando forma a las condiciones que gestarán al "socialismo del siglo XXI".

Desde Civilización Socialista, todo nuestro apoyo a esa Venezuela Bolivariana que pronto será, además, SOCIALISTA.

Etiquetas:

1 Comments:

Anonymous DANTE said...

SIENTO VERGUENZA AJENA............ ME DA LASTIMA VER GENTE COMO USTEDES.........

10:24 p. m.  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home