Nuestra lucha no se trata de una mera elección estrecha entre opciones electorales dentro del actual régimen, sino de apostar por formas de organización económica y espiritual, cualitativamente superiores a la civilización burguesa, donde se garantiza la emancipación del proletariado y la democracia real. Es la lucha popular por la conquista de la civilización socialista, partiendo del estudio científico de las bases materiales que lo posibilitan y con el objetivo último del comunismo.

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18 de mayo de 2009

Alfonso Sastre, escritor comunista que ha impulsado literatura proletaria de alto nivel.

http://www.noticiasdealava.com/ediciones/2006/07/17/mirarte/cultura/fotos/2320120.jpg

http://www.kaosenlared.net/noticia/magistral-charla-alfonso-sastre-bilbao: el autor se declara comunista sin ambajes

http://www.sastre-forest.com/: su web personal con numerosas fotos incluyendo una con el escritor Mario Benedetti que acaba de fallecer y con el Comandante Fidel Castro.

Plena solidaridad de Civilización Socialista con el destacado escritor comunista Alfonso Sastre, cuya candidatura electoral ha sido impugnada por el régimen monárquico semi fascista. Renunció a su militancia en el Partido Comunista de España (PCE) en contra de la deriva derechista y revisionista impulsada por Santiago Carrillo y su equipo. Una carta-poema a Carrillo se puede leer en su poemario "Balada de Carabanchel y otros poemas celulares"(1976). En su obra de teatro "El Camarada Oscuro"(1972) rinde homenaje al militante comunista anónimo, heroico y de base luchador en la clandestinidad contra la dictadura franquista, que es el régimen madre del actual régimen monárquico. Desarrolla la teoría del arte desde el marxismo en su obra "La Revolución y la crítica de la cultura"(1970). Se inspira en la obra de Bertold Brecht "Los fusiles de la madre Carrar" en su obra de teatro "Las guitarras de la vieja Izaskun" (1979, sin estrenar). Su amplia obra de dramaturgo, poeta, teórico del arte, novelista y ensayista merece ser leída. Se declara comunista sin tapujos (véase el primero de los link). Entre las medallas y reconocimientos que ha recibido está la Medalla cubana Haydée Santamaria. Es un auténtico civilizador socialista, creador artístico, militante comunista sin partido. Sus obras han sido publicadas en la editorial Hiru Argitaletxea creada por su fallecida compañera Eva Forest en 1991. El franquismo lo procesó, exilió y encarceló y la monarquía lo silencia, margina y proscribe.
La Revolución traerá la democracia,la República confederal, las libertades para las masas, la autodeterminación para los pueblos, el pleno empleo y el progreso.
¡¡¡ Abajo la monarquía fascistizante zapatero-aznariana!!!
¡¡¡ Por la Revolución socialista!!!
¡¡¡ Sólo la república popular confederal asegurará las libertades para las masas y la férrea dictadura contra la oligarquía asesina y corrupta!!!

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11 de mayo de 2006

Un regalo de Civilizacion Socialista: LA MUSICA DE LA VICTORIA


Foto: Maravilloso compositor soviético gran "civilizador socialista" Dimitri Shostajhovich

Civilización Socialista quiere compartir nuestra alegría con todos los antifascistas ofreciendo algunas canciones y marchas que ayudaron a los Libertadores Soviéticos en el combate final contra la peste nazi por la Liberación de la Humanidad de su época y de todas las generaciones futuras.

Disfruten, lectores, y recuerden a los que vencieron por nosotros

- Marcha de las Fuerzas Aéreas de Stalin.
- Marcha del Ejército Soviético- Shostajhovich.
- Lucharemos hasta la Victoria 1941.
- Canción de la Infantería 1941
- Cosacos en Berlín 1945
- Marcha del Ejército Soviético
- Marcha de la Artillería de Stalin 1943.
-Somos la Caballería Roja.
- Todo para la Madre Patria 1942.
- Partisanos del Azos 1953

Para descargar todo:
http://www.wikiupload.com/file_store/upload_1/12431849424461e36c4f08e.zip

(Pulsar sobre enlace y darle a guardar. Si os redirecciona a una web, pulsar sobre "download file", si tampoco os va, dar al botón derecho sobre "download file" y señalar "guardar en destino")

5 de abril de 2006

Biografía del Civilizador Socialista: A. S. MAKARENKO (1888-1939)


Antón Semionovich Makarenko nació en 1888 en Ucrania, hijo de un obrero ferroviario, pintor de brocha gorda, que trabajó en una fabrica de vagones. Él mismo trabajó en ésa fábrica desde 1905. Ya como maestro y después de haber obtenido la formación pedagógica más rudimentaria, debido a su formación tan pobre se le asignó el cargo de maestro en una escuela de menor categoría, con un salario de 25 rublos al mes. Más adelante, ya en 1914, ingresó en un Instituto de magisterio donde terminó sus estudios con medalla de oro, se le asignó durante 16 años (1929-1935), la Colonia Gorki, para delincuentes menores de edad, posteriormente se le trasladó a la Comuna Dzerzhinski. Fue en esta Comuna donde escribió su primer libro: "Marcha del año 30", tiempo después escribió el "Poema pedagógico", el cual se publicó por partes en 1933, 1934 y 1935; luego escribió las novelas "El honor" Y "Banderas en las torres", éste último tuvo una extraordinaria significación para él y para la formación de sus concepciones pedagógicas; por ésa época también escribió el primer tomo de "El libro de los padres".

Concluyó así su primera etapa de actividad pedagógica.

La segunda etapa duró hasta su muerte, en ella se dedicó a difundir sus principios educativos por medio de conferencias dirigidas a maestros y padres de familia, las cuales fueron reunidas y publicadas en español bajo el título de: "Problemas de la educación escolar".

Su trabajo no fue fácil, pues se enfrentó a un sinnúmero de problemas, comenzando por su propia falta de experiencia y conocimientos para convivir entre delincuentes, pasando por la resistencia que los propios jóvenes le oponían, así como las dificultades económicas y materiales que no faltaban, hasta aquellos obstáculos generados por otros educadores y autoridades que no entendieron y desaprobaron su trabajo y que lo consideraban un pedagogo controvertido.

Estos problemas los explica en su libro más conocido de los que hemos citado, el “Poema pedagógico”. Hay que aclarar que en absoluto se trata de un libro de poesía ni contiene poemas. Tampoco es un tratado o manual de pedagogía. Esto ha podido retraer a algunas personas a la hora de decidirse a adquirirlo o leerlo. Muy por el contrario es un amenísimo (que no breve) diario de sus experiencias en la Comuna Gorki, con un estilo a medio camino entre lo novelesco, el diario, y las anotaciones científicas. En resumen, se lee magníficamente y el autor transmite una gran emoción, propia de quien se mueve por el convencimiento bolchevique sin por ello perder un ápice, más bien al revés, de su calidad humana. Un educador que en circunstancias particularmente duras, sabe ser duro, y sin embargo, saca lo mejor de sí mismo y de sus educandos, mediante su método pedagógico, posiblemente algo improvisado en ciertas partes, pero apegado al terreno y como se podrá ver, altamente eficaz y apropiado más que nada para la sociedad socialista, que era de lo que se trataba.

Estos conceptos pedagógicos, con ser aparentemente simples, representan sin embargo todo un descubrimiento en el marco de la construcción del socialismo, y de hecho puede decirse con todo fundamento que forman la base de la pedagogía socialista posterior tanto en la URSS como en el resto de Estados socialistas.

No podemos, naturalmente, extendernos en la pedagogía de Makarenko, pero sí señalaremos sus rasgos fundamentales.

En primer lugar cabe insistir en que se trata de una pedagogía orientada a la construcción del socialismo, es decir, contiene unos valores determinados, y al mismo tiempo, combate otros. Esto forma una concepción integral, dinámica, de la pedagogía, así pues, no estamos ante un simple “método” sino ante todo un sistema.

Los valores esenciales en los que se basa son la colectividad, el trabajo, la disciplina consciente.

Estos rasgos son los que le valen la acusación de “cuartelario” y los que ponen los pelos de punta a los bienpensantes, no ya a los burgueses y anticomunistas (incluidos los nacionalistas ucranianos a quienes conocía bien y odiaba con toda razón), sino a muchos “progres” y curiosamente, no pocos bolcheviques de su época.



En efecto, en su época estaban en boga concepciones espontaneístas sobre la educación, se hablaba del “libre desarrollo del niño”, etc. Esta clase de concepciones las combatió Makarenko en los hechos, enfrentándose a las instituciones soviéticas que más de una vez estuvieron a punto de dejarle desamparado.

Nada como leer el “Poema pedagógico” para hacerse una idea exacta de sus conceptos. El colectivo como entidad que une, en realidad salva, a individuos encanallados y totalmente individualistas como son los ladrones y delincuentes juveniles, el trabajo como actividad que igualmente, une, premia y castiga, y que muestra a la persona que su acción se transforma en bienes comunes y en hechos, la disciplina que es responsabilidad consigo mismo y con los demás, disciplina consciente, basada en el acuerdo en cuanto a la vida común y los objetivos de la colectividad y los del individuo. Así es como realmente el individuo (alumno) es participante activo de su formación.

Resulta de todo ello una pieza verdaderamente emocionante y altamente aleccionadora, se forman personajes realmente épicos y profundos, que no son otra cosa que… ciudadanos soviéticos conscientes.

Makarenko murió inopinadamente en 1939. Sobre este hecho hay quien ha especulado con que hubiera sido “eliminado” por Stalin, cosa harto improbable teniendo en cuenta que murió de infarto en un viaje en tren.

Hay colegios, por ejemplo en México (www.colegiomakarenko.edu.mx), que llevan su nombre, y en España misma, existe un Grupo Scout llamado Makarenko. Se debe señalar a este respecto la gran diferencia de concepto entre las ideas de Makarenko y las de Baden-Powell (fundador del movimiento scout), ya que este último fue un militar imperialista británico cuyo objetivo era solamente formar hombres aptos y en todo caso, sobre la base de la moralidad del Imperio británico.

Actualmente es posible adquirir la obra fundamental de Makarenko, “Poema pedagógico”, a buen precio en el mercado de segunda mano y de libro antiguo, así como en ferias del libro, lo cual recomendamos mucho.

3 de marzo de 2006

Biografía del civilizador socialista: YURI ALEXEYEVICH GAGARIN (1934-1968)



Gagarin fue el primer hombre, y al mismo tiempo, el primer civilizador socialista que orbitó la Tierra.

Biografía del orgulloso cosmonauta soviético:
http://www.yuri.com.mx/biografia.htm

Con un vuelo orbital de menos de dos horas, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin abrió la era de las misiones espaciales tripuladas. Fue el primer hombre que conquistó el cielo.
Antes del exitoso viaje de Gagarin, se desarrollaron otras misiones que permitieron finalmente que el hombre pudiera subsistir en un medio desconocido, el Espacio Exterior. Con el éxito del Sputnik 1, el primer satélite soviético puesto en órbita, la imagen de la Unión Soviética había experimentado un salto cualitativo gracias a la demostración tecnológica. La vía a seguir, por tanto, era evidente.

A diferencia de los estadounidenses, los soviéticos plantearon rápidamente una serie de campos de trabajo en los que era posible realizar primicias. Después del Sputnik 1, lanzaron el Sputnik 2, con la perra Laika a bordo, dando a entender que el próximo objetivo sería el envío de seres humanos al espacio.

De la misma manera, se trabajaría en cohetes más potentes que permitieran visitar la Luna y los planetas más próximos, y se pondría en marcha un programa militar de alta prioridad.
Por supuesto, en una época tan pionera, habría fracasos durante los lanzamientos, pero ninguno sería anunciado al mundo. Una de las metas del programa espacial era obtener beneficios propagandísticos y reconocer errores sería contraproducente. Así, la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas dio a entender durante años que su serie de lanzamientos era perfecta, algo que ni los más despistados analistas podían creerse.

Mientras los Estados Unidos creaban en 1958 la NASA, un organismo civil, los soviéticos no lo harían hasta décadas después. Todas las actividades espaciales eran controladas por las fuerzas militares del gobierno y la identidad del ingeniero-jefe, Sergei Korolev, por supuesto, permanecía en secreto.

Por fin, el 12 de abril de 1961, el ciudadano soviético Yuri Gagarin, de 27 años, protagonizó el primer vuelo al cosmos, un acontecimiento histórico.

En aquella época, la gente sabía poco del cosmos y del riesgo que aquel vuelo implicaba para el cosmonauta. Gagarin hizo un salto al precipicio, a un espacio infinito, vacío, falto de vida y lleno de radiaciones mortíferas. La ingravidez. ¿Qué pasaría con la circulación sanguínea? ¿No quedaría afectado el cerebro a causa de esta sensación poco común y no dejaría de funcionar normalmente? ¿Y la alta velocidad a la que tenía que sobrevolar el planeta? ¿Qué efecto tendrá para el estado físico de la persona? En aquel entonces, todo ello era un enigma. El lanzamiento, que suponía quemar cientos de toneladas de combustible detonante, encerraba un grave peligro.
Todo el vuelo era un enorme riesgo, cuyo precio era la vida. Gagarin lo corrió en aras de la gloria nacional, para que la humanidad avanzara por el camino del progreso y en fin, para visitar el espacio e informar de ello a los habitantes de la Tierra. Y tuvo buena suerte. Pudo contarle al mundo sobre esta gran proeza.

Hijo de un carpintero, Yuri Alekseyevitch Gagarin había nacido en 1934, en una aldea campesina situada a 160 kilómetros de Moscú. Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis expulsaron a su familia de su hogar y se llevaron a dos de sus hermanas.

La familia se trasladó a Gziatsk, donde Yuri presenció el aterrizaje forzoso de un caza soviético abatido por los alemanes. Al pequeño campesino, le impresionaron las medallas que cubrían las pecheras de los aviadores que bajaron del aparato. Entendió inmediatamente el precio que habían tenido que pagar por las condecoraciones militares. Yuri y muchos otros niños deseaban ser valientes y atractivos pilotos. Él pudo cumplir su sueño infantil.

Antes de graduarse de un instituto técnico con una especialidad en metalmecánica, ingresó a la Escuela de Aeronáutica, donde hizo su primer vuelo en solitario en 1955. Después de ese día, lo suyo serían las alturas.

Logró graduarse como piloto en la Academia Militar de Aviación de Orenburgo y entró como Teniente en la Fuerza Aérea Soviética. Después de pilotear aviones de guerra, el joven piloto decidió aspirar a lo más alto: se presentó como candidato a cosmonauta.

Afiliado al partido comunista, ya era Comandante cuando fue considerado como uno de los pilotos de pruebas más destacados de la Unión Soviética y por su condición de hijo de trabajador, que aspiraba a conseguir el máximo sacrificio al servicio de su país, por lo que pasó a formar parte del grupo de seleccionados para las pruebas de cosmonautas, entrenándose en el mayor de los secretos.

Al ser admitido en el programa, se mudó, con su esposa y su hija, a la Ciudad de las Estrellas, a las afueras de Moscú, para someterse a un duro entrenamiento. Su premio fue la gloria.
Washington no se había repuesto del mazazo que supuso el lanzamiento cuatro años antes del Sputnik 1, cuando en la madrugada del 12 de abril de 1961, Yuri Gagarin se dirigía hacia el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, para tripular el Vostok 1, en el primer vuelo espacial realizado por el hombre.

Durante el trayecto, el autobús en el que viajaba hizo una parada no programada. Gagarin, ya con el traje espacial, tenía ganas de orinar. Lo hizo en una de las ruedas del vehículo y, desde entonces, todos los cosmonautas cumplen religiosamente con ese ritual antes de despegar.
No fue ése, sin embargo, el último imprevisto. Minutos antes del lanzamiento, los técnicos comprobaron con estupor que el casco de Gagarin era blanco. Totalmente blanco. Faltaban las siglas de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas. Por fortuna, dieron con un bote de pintura y solventaron el problema, tras lo cual el cosmonauta se acomodó en la nave Vostok 1, cuyo habitáculo tenía apenas 2.3 metros de diámetro.

A las 7:30 horas, la nave se elevó impulsada por un cohete A-1, una versión modificada del que había puesto en órbita al primer satélite artificial, con una potencia de veinte millones de caballos de fuerza y Gagarin sintió cómo su peso se quintuplicaba.

Poco después, en su asiento, sin control sobre la Vostok 1, ya que la nave era automática y en ingravidez, Gagarin se asomó a la ventanilla de la cápsula. "Veo la Tierra. ¡Es tan hermosa!", fueron las primeras palabras emitidas por un hombre desde el espacio.

El cosmonauta observó lo que ningún otro ser humano había visto a distancia: nuestro planeta. "El cielo se mira muy, muy oscuro y la Tierra tiene un tono azul", atinó a comentar. "Desde las alturas del cosmos, la Tierra se ve nítidamente, se distinguen las islas y la costa, y claramente las montañas."

Mientras el cosmonauta disfrutaba de las vistas y cantaba la composición de Shostakovich 'La Madre Patria Está Escuchando', la agencia de noticias TASS hizo pública la hazaña.
Yuri Gagarin pasó a la historia por ser el primer hombre que dio la vuelta a la órbita de la tierra, en 1 hora y 48 minutos, a una velocidad de 28,000 Kilómetros por hora.

Tras 96 minutos de recorrido orbital, con apogeo de 327 y perigeo de 175 Kilómetros de altura, la Vostok 1 emprendió el regreso. Era un momento crítico. En dos de los cinco ensayos, los cohetes que debían frenarla para sacarla de órbita no se habían encendido.

Esta vez todo fue bien. "La cápsula se puso al rojo. Vi el resplandor de las llamas rugiendo alrededor de la nave. Estaba en una bola de fuego que se precipitaba hacia abajo", recordaría Gagarin. El cosmonauta la abandonó en el aire y llegó al suelo en paracaídas, 108 minutos después de partir de Baikonur.

"No tengan miedo. Soy uno de los nuestros. Soy un soviético que ha descendido del espacio y tengo que encontrar un teléfono para llamar a Moscú". El primer cosmonauta intentó así tranquilizar a su improvisado comité de bienvenida. Eran dos campesinas de las inmediaciones de la ciudad de Engels, atónitas ante la súbita aparición, a orillas del río Volga, de un paracaidista ataviado con una escafandra. Gagarin acababa de entrar en la Historia.

Poco después, los equipos de rescate dieron con el pionero. TASS confirmó el éxito de la misión. Y las autoridades rusas pudieron olvidarse de los otros dos comunicados de prensa preparados: en uno anunciaban que la nave se había estrellado sin alcanzar la órbita terrestre y pedían ayuda para la búsqueda de Gagarin; en otro, notificaban al mundo la muerte del cosmonauta.

El líder soviético de aquella época, Nikita Kruschov, estuvo ese día en un balneario de la costa del Mar Negro, redactando el informe para el congreso del partido, el cual le salía mal. Pensaba en lo que les esperaba: triunfo o derrota, júbilo general o melodías de marchas fúnebres. Y de pronto, hubo una llamada largamente esperada y se oyó la entusiasmada voz de Koroliov, primer diseñador del cohete que puso en órbita a Yuri Gagarin y director del vuelo: "¡Está vivo!".
Luego, el primer mandatario sostuvo una conferencia telefónica con el ministro de Defensa. Hacía falta no sólo concederle el título de Héroe de la Unión Soviética a Gagarin, sino también inventar algún título extraordinario, fantaseaba Krushov. De esta forma nació el título de "Piloto-Cosmonauta de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas".

Se le dio a Gagarin una recepción especial. El júbilo tan esperado se hizo realidad. "Rusia ha puesto a un hombre en órbita", decían los periódicos soviéticos al día siguiente del magno acontecimiento.

Para la mayoría de los ciudadanos soviéticos, este vuelo espacial significaba la trascendencia de lo común y ordinario, símbolo de la materialización de un sueño. La gente empezó a pensar en que si era posible volar al espacio, también era posible construir una sociedad justa y próspera.
Desde luego que los caudillos comunistas aprovecharon este triunfo en el cosmos con fines propagandísticos y al vuelo de Gagarin se le añadieron muchos elementos ridículos, ideológicos y absurdos. Pero en el alma del pueblo siguen vivos hasta ahora los recuerdos de aquel vuelo primaveral que infundió tantas esperanzas. Eran los años de gloria de la ya desaparecida Unión Soviética.

Yuri Gagarin, convertido de súbito en la figura más popular de su país, viajó alrededor del mundo como encarnación del poderío soviético y en todos los países fue recibido como un héroe. .Pero no volvió a salir al espacio. Moscú no quería correr riesgos con un símbolo que se preguntaba tras tocar el cielo: "¿Dónde está Dios? ¡No le he visto!".
Su hazaña marcó el inicio de la carrera espacial tripulada, tanto de soviéticos como de estadounidenses. Aún así, Gagarin disfrutó poco de la fama.



Fotografía en la cual Yuri Gagarin es recibido en la URSS, se aprecia cómo los
soviéticos celebran su hazaña realizada en el espacio exterior.


Sin embargo, un percance fatal segó lo que se perfilaba como una carrera espacial prometedora. En 1968, mientras entrenaba para una nueva misión, Gagarin sufrió un accidente cuando el MiG-15 en que viajaba junto con el instructor Vladimir Seregin, se estrelló por causas inciertas. La torre de control perdió comunicación con la aeronave y pasaron varias horas antes de que trascendiera la tragedia. Gagarin, entonces de 34 años, fue enterrado como un héroe contiguo a una de las paredes del Kremlin. Lo sobrevivieron su esposa Valya y sus dos hijas, Dalya y Lena.
Las palabras que pronunció poco después de regresar a la Tierra resonaron por largo tiempo: ¿Estoy inmensamente feliz de que mi querida patria lograra hacer este vuelo antes que ninguna otra nación. Fuimos los primeros en salir al Espacio?.

Desde entonces, en Rusia, el 12 de abril se celebra el "Día de la Cosmonáutica". En su honor se le dio su nombre a un cráter situado en la cara oculta de la Luna.

El primer vuelo espacial constituyó la cúspide de la transición hacia la civilización post-industrial. En aquella época, Gagarin se convirtió en un símbolo del progreso técnico y científico de la Humanidad y su nombre quedó inscrito para siempre en la historia de nuestro mundo.

Como dato curioso, le diré que cuando nos referimos a un cosmonauta, se trata de un soviético o ruso y cuando hablamos de un astronauta, se trata de un estadounidense. Esto después se ha aplicado a ciudadanos de otros países, según viajen con unos u otros.

13 de agosto de 2006

Un gran civilizador socialista: el famoso cantante libanés MARCEL KHALIFA



MARCEL KHALIFA es el cantante árabe más famoso. Nació en 1951 en el pueblo libanés de Amchit. Recibe educación musical en el conservatorio de Beirut donde se especializa en el laúd árabe tradicional. En 1972 crea con músicos de su pueblo natal el grupo "Al Mayadine" con el que sigue trabajando muchos años después. Sus contactos con el poeta nacional palestino, el comunista Mahmud Darwish,han fructificado en una estrecha colaboración artística. La mayoría de las canciones de Khalifa las escribe Darwish. Por sus concepciones de la música, su rechazo a encerrarse en ningún esquema y su gran creatividad Marcel Khalifa se situa en la vanguardia de la cultura musical árabe.

Ha puesto su riqueza artística al servicio de los pueblos árabes, de su lucha y de su cultura. Es un renovador, siempre a la búsqueda de lo auténtico pero con una forma moderna.

Miembro del Partido Comunista Libanés, ha calificado las masacres del ejército israelí contra las poblaciones palestina y libanesa como crímenes de guerra contra el ser humano en cualquier parte del mundo. Ha llamado a los artistas a levantar su voz contra estas agresiones apoyadas por la administración americana y con el silencio cómplice de los gobiernos árabes.

Civilización Socialista ofrece su bellísima música mientras rinde homenaje a la heroica lucha antisionista y antimperialista de la Resistencia Islámica Libanesa y Resistencia Nacional Libanesa que expresa la voluntad del Pueblo Libanés de no ser un esclavo del imperialismo.

Gozen de su delicada música en esta web:
www.medi1.com/musique/liste_titres.php?t=&chanteur=MARCEL_KHALIFA&I=Y

La web oficial de Marcel Khalifa es www.marcelkhalifa.com/

28 de junio de 2007

Entrevista a Óscar Niemeyer, un arquitecto 'civilizador socialista'



"La vida es más importante que la arquitectura".


Así lo entiende Oscar Niemeyer, uno de los arquitectos más destacados del siglo XX, que a poco de cumplir los 100 años de edad lleva siete décadas ejerciendo esta disciplina.

Niemeyer -quien construyó la ciudad de Brasilia, iglesias, universidades, museos, complejos habitacionales, dentro y fuera de su país- sigue muy activo, viviendo con el entusiasmo y la pasión que lo llevó a producir obras reconocidas a nivel mundial.


Todas tienen una característica que bien podría atribuirse a su origen carioca: las curvas.
Para la primera edición de BBC Estudio Abierto, Max Seitz llegó hasta la casa de Oscar Niemeyer frente a la playa de Copacabana en Rio de Janeiro, y planteó al arquitecto brasileño las preguntas de los lectores.


Para leer entrevista, pulse aquí

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18 de julio de 2007

Más sobre un gran civilizador socialista: OSCAR NIEMAYER


A sus 99 años, es el decano de los arquitectos en activo. La edad no ha podido con él, con su creatividad, son sus ganas de seguir trabajando en lo que le gusta, ni con su amor por la vida. Nacido en 1907, se convirtió en arquitecto en 1934. Rechazó desde el principio la arquitectura comercial y trabajó gratis en el estudio de Lúcio Costa y Carlos Leao, con ellos colaboró en el diseño del Ministerio de Educación y Salud. Gracias a ello conoció a Le Corbusier y viajó a Estados Unidos para participar en la construcción del Pabellón de Brasil en la Feria Mundial de Nueva York. A finales de los años 30, Juscelino Kubitschek, futuro presidente de Brasil, le encarga la construcción del distrito de Pampulha, en Belo Horizonte (era entonces alcalde de esta ciudad). Después participó en el proyecto arquitectónico de la sede de la ONU en Nueva York. Tras proyectar el edificio Copan (Sao Paulo) en 1951, se consolidó como una personalidad única en la arquitectura mundial. En pleno auge de su prestigio, Kubitschek le encargó los principales edificios de Brasilia, la nueva capital de Brasil. En su país desarrolló proyectos emblemáticos como el Sambódromo de Río de Janeiro, el Memorial de América Latina de Sao Paulo, o el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói. Fuera de Brasil llevó a cabo obras como el Museo de Arte Moderno de Caracas, la sede del Partido Comunista Francés, la de la Editorial Mondadori, la mezquita de Argel o el Centro Cultural de Le Havre. En la actualidad, Niemeyer desarrolla el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, que donó a la Fundación Príncipe de Asturias y que es su mayor proyecto en Europa. Tiene en su haber el Premio Pritzker de 1988 (algo así como el Nobel de Arquitectura) y el Príncipe de Asturias del año 89. Es autor de más de quinientas obras construidas en todo el mundo.Sus principios arquitectónicos: la curva. Él lo define así: "Lo que me atrae es la curva libre y sensual. La curva que encuentro en las montañas de mi país. En las olas del mar. En el cuerpo de la mujer preferida. De curvas está hecho el universo"

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27 de junio de 2007

Muerte de un Civilizador Socialista: Ri In Mo


El camarada Ri In Mo , revolucionario coreano, sufrió 34 años de prisión en Corea del Sur por negarse a renunciar a sus convicciones comunistas. Fué liberado en 1988. Enviado a Corea del Norte el 19 de marzo de 1993 tras una campaña internacional. Ha fallecido en Pyongiang el 16 de junio último.


¡Honor y gloria eterna al camarada!

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7 de enero de 2006

Muere espía de la RDA que ayudó a exiliados a salir de Chile




Recientemente nos enteramos de la campaña por enterrar los símbolos socialistas de la RDA (leer noticia)

http://www.tercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5702_181380692,00.html

Hoy nos enteramos de la muerte de otro civilizador socialista. Todo un ejemplo de solidaridad internacionalista

Fuente :DPA



BERLIN, 4.- El que fuera subjefe del servicio de espionaje exterior de la extinta República Democrática Alemana (RDA), Horst Jänicke, murió a los 82 años en Berlín, informó hoy la editorial Edition Ost, en la que había publicado sus memorias.

Jänicke, quien murió el 31 de diciembre, había coordinado las operaciones del servicio secreto HVA con las que se facilitó la salida ilegal de Chile a perseguidos políticos. Según la editorial, gozaba por ello de un gran prestigio entre los exiliados chilenos.

El alemán murió apenas cuatro días antes de su 83 cumpleaños y sobrevivió por ello sólo unos pocos días a la muerte de su esposa, quien falleció el 24 de diciembre. Jänicke había escrito el año pasado un artículo para un libro sobre Chile titulado ’’Huir de la Junta. La RDA y el 11 de septembre’’.

Nacido en Strausberg, en las inmediaciones de Berlín, había trabajado desde 1952 para los servicios de inteligencia de la RDA.

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6 de marzo de 2006

Biografía del civilizador socialista: Helios Gómez (1905-1956)




Helios Gómez, nacido en Sevilla en 1905, en el barrio de Triana, se formó profesionalmente aprendiendo el oficio de decorador de cerámica en la fábrica de la Cartuja de Sevilla y estudiando en la Escuela Industrial de Artes y Oficios de Sevilla. Sus primeras obras aparecen en el diario anarquista Páginas Libres e ilustra también obras de escritores en Sevilla como Rafael Laffon y Felipe Alaiz.


En 1925 expone por primera vez en el Kursaal de la capital andaluza y, un año después, en el Ateneo de Madrid y en la Galería Dalmau de Barcelona. Firmemente convencido de la necesidad de un cambio político, se adhiere a los grupos anarquistas. Y, desde el primer momento, decide hablar, pintar y escribir en base a un mismo principio, de acuerdo con su opción política. En palabras de Jean Cassou era artista por ser revolucionario y revolucionario por ser artista. En 1927, forzado a abandonar España por razones políticas, se exilia a París y,
expulsado por su participación en los actos de protesta por la ejecución de Sacco y Vanzetti, se instala en Bruselas, donde expone, trabaja como decorador e ilustra la obra Rien qu´un homme de Max Deauville.



En 1928 viaja a Amsterdam, Viena, Berlín y durante dos meses a la Unión Soviètica. En 1929, se instala a Berlín donde expone, colabora en algunas publicaciones como el Berliner Tageblatt y sigue cursos de formación en tipografía e interiorismo. A principios de 1930, la Asociación Internacional del Trabajo (AIT) publica en Berlín su primer álbum Días de ira. Después de la dictadura de Primo de Rivera, a finales de 1930, Helios vuelve a España instalándose en Barcelona, donde colabora en numerosas revistas republicanas y comunistas como L´Opinió, La Rambla , La Batalla, L´Hora , Bolívar y Nueva España y realiza portadas e ilustraciones de libros, fundamentalmente para órganos de izquierda. Es el año en el cual publica el manifiesto Porqué me marcho del anarquismo e ingresa en la Federación Comunista Catalano-Balear, incorporándose al BOC (Bloc Obrer i Camperol), del cual sería expulsado poco después. En 1931, ingresa en el PCE, colaborando como ilustrador para Mundo Obrero. Detenido en Madrid en 1932 por su militancia, es encarcelado y trasladado a la prisión de Jaén. Consigue la libertad provisional escapando a Bruselas. Allí asiste a las grandes huelgas mineras del Borinage y publica un dibujo en el Drapeau Rouge, antes de salir en Octubre hacia la URSS, respondiendo a la invitación del VOKS a participar como representante español en el Congreso Internacional de Artistas Proletarios.

Reside en el país hasta Febrero de 1934, vive en Moscú, viaja a Leningrado y a Siberia, expone en el Museo Pushkin en 1933 y la Editora Estatal de Arte publica su segundo álbum, Revolución Española. Su obra abandona los elementos abstractos para buscar un realismo impactante, de fácil lectura y fuerte contenido social, alejado del realismo socialista que siempre criticaría. Regresa a Barcelona durante la primavera de 1934 pero es nuevamente detenido en otoño en el contexto del levantamiento obrero de Cataluña y, una vez liberado, regresa a Bruselas donde se publicará a principios de 1936, su tercer álbum, sobre los acontecimientos de 1934,

Editado por E.P.I. en Bruselas en 1935 con prólogo de Jean Cassou. Existe otra edición en catalán editada por Gráficos Alfa de Barcelona en el mismo año.'Viva Octubre".En 1935, funda en Barcelona con otros artistas el grupo Els Sis y, en 1936, nuevamente legalizadas las organizaciones de izquierda, el Sindicato de Dibujantes Profesionales, que impulsaría el cartelismo militante durante la guerra, con una producción intensiva de carteles anarquistas y republicanos.




Dibuja también para numerosas publicaciones y pinta cuadros sobre la guerra. Al principio de la guerra civil lucha en las barricadas por la defensa de Barcelona y se adhiere a la Aliança d´Intel·lectuals Antifeixistes de Catalunya. Nombrado Comisario Político de UGT, organiza la Columna Ramón Casanellas, embarca con la expedición Bayo para liberar Ibiza y Mallorca e interviene en los frentes de Aragón, Madrid y Andalucía. Miliciano de Cultura de la 26 División, es encargado de la cabecera y maquetación del diario El Frente así como de la organización de la mostra homenaje a Durruti en Barcelona. Perdida la guerra, se refugia en Francia donde es internado en los campos de concentración de Argelés-sur-mer, Bram, le Vernet d'Ariège y Djelfa (Argelia), entre febrero de 1939 y mayo de 1942. En 1942 volvió a Barcelona, creando el efímero grupo LNR (Liberación Nacional Republicana) y la Casa de Andalucía.


En 1948 presentó una exposición en la Galería Arnaiz con obras de carácter surrealista y durante sus últimos años realizó murales decorativos como los del Jazz Colón y de la Residencia San Jaime de Barcelona. Entre 1945-46 y 1948-54 es arrestado y encarcelado en la prisión Modelo de Barcelona, donde pinta un oratorio conocido como La Capilla Gitana.

Funda el grupo Liberación Nacional Republicana. Es detenido y estuvo preso y maltratado de 1945 a 1946 y de 1948 a 1954. Debía ser puesto en libertad en 1950, pero fue retenido preso cuatro años más, que minan ya totalmente su salud. Murió debido a su situación penitenciaria en enero de 1956 en Barcelona.



Más info en el libro de Ursula Tjaden: "Helios Gómez, Artista de Corbata Roja", en castellano y alemán. La castellana en Txalaparta 1996.

Sus obras (libros, pinturas, colaboraciones en periódicos):
http://www.heliosgomez.org/ctsuobra.htm

12 de abril de 2006

Biografía del Civilizador Socialista: Cristino García Grandas (1914-1946)


Hace 5 años escribía un periodista de El Pais: "El cementerio de Carabanchel, al suroeste de Madrid, guarda celosamente muchos secretos. Uno de ellos acaba de ser descubierto por Antonio Ortiz, técnico municipal estudioso de la historia de la ciudad. En un columbario de ladrillo y lápidas de imitación marmórea de apenas dos palmos de extensión del cementerio de Carabanchel Sur ha hallado varios enterramientos llenos de significado. Corresponden a personas cuyos nombres, en principio, no sugieren nada: Cristino García Granda, Alfredo Ibias Pereiras, Francisco Esteban Carranque, José Vitini Flórez... Las cenizas de los tres primeros ocupan un solo columbario y bajo sus nombres, a cuyo pie figura la fecha de 21 de febrero de 1946, se alinean rosas rojas de plástico. El nicho que alberga las cenizas de Vitini tiene inscrito su nombre, la edad a la que falleció (33 años) y la fecha del 28 de abril de 1945. ¿Quiénes eran aquellos hombres? El más destacado de ellos fue Cristino; tanto que hoy, y desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, García cuenta en París con una calle no lejos de la Puerta de Montreuil, junto a la calle de Émile Zola y la avenida Joffre, en el Distrito XX"

Cristino García Granda nació en sama de Langreo (Asturias) en 1914. De profesión minero tomo parte en la revolución de octubre de 1934. En 1936 siendo marinero, su barco se encuentra en Sevilla en el momento de producirse el Alzamiento. Con varios compañeros se amotina apoderándose del buque y poniendo rumbo a Gijón. Participa en la contienda al mando de un grupo de mineros destacando en acciones de hostigamiento en la retaguardia del bando nacional. Más tarde se integra en el XIV Cuerpo del Ejército, donde alcanza el grado de teniente. Cruza la frontera camino del exilio en 1939 donde ingresa en un campo de concentración.

Durante la segunda guerra mundial los franceses le conceden el empleo de teniente coronel y manda la División 158, de la agrupación guerrillera. Entre sus acciones: sabotajes en las minas, emboscadas a los alemanes, liberación de presos políticos en Nimes, toma de Foix, batalla de la Madeleine. Hace 1.200 prisioneros a los alemanes quitándoles un buen número de cañones y blinfados. Alcanzando el grado de Héroe Nacional de Francia.

En 1944 toma parte en la invasión de maquis a través del Pirineo. Tiene como misión internarse en Madrid para formar el Centro General de Resistencia y la Agrupación Guerrillera de la Zona Centro. En septiembre de ese mismo año y ya en Madrid, cae en manos de la policía.
El 9 de febrero de 1946, es condenado a muerte. El gobierno francés intercede por su héroe nacional. Multitud de manifestaciones y protestas ante la O.N.U.

En septiembre de ese año, las autoridades de la localidad de Madeleine colocaron una lápida donde puede leerse: "Honneur a Cristino García, chef de maquis". El 25 de octubre del mismo año el Estado Mayor de la IX Región Militar, publica su Orden General nº 25 a"título póstumo", que decía: "Resistente desde la primera hora, dotado de un alto espíritu de organización y de combate. Se le concede a este jefe de élite la atribución de la Cruz de Guerra con estrella de plata".

En Saint Denis, su ayuntamiento le dedicó una calle.


Para leer en francés la balada fúnebre a Cristino García y sus camaradas (Pulsa aquí)


Cristino García Grandas, héroe Republicano. Del libro: "Españoles en la liberación de Francia: 1939-1945" -Felix Santos:
"Su gran experiencia de guerrillero, su firmeza y su capacidad, hicieron de él un jefe prestigioso y respetado. Impulsó los medios de reclutamiento, organizó el entrenamiento de sus hombres, planeó operaciones e intervino activamente en todas ellas.

Como las armas y los pertrechos escaseaban, el maquis las buscaba en los cuartelillos de policía, en los destacamentos alemanes atacados, y para ello comenzaron sus golpes de mano que cada vez fueron adquiriendo mayor importancia. Al propio tiempo intensificaron sus trabajos de sabotaje a todo lo que significara ayuda al esfuerzo de guerra alemán.

Al principio él y sus compañeros se dedicaron a hacer trabajos de sabotaje: derribar postes de conducción de energía eléctrica, descarrilamientos, destrucción de pozos de minas, etc. Sus repetidos ataques hicieron bajar la producción minera de la zona en un 60 por 100. (...)"

Seguir leyendo sobre su participación en las batallas de la resistencia contra los nazis(pulsa aquí)



Merecidos homenajes

Hace 4 años, en el 2002, el Partido Comunista de España celebró un homenaje en el cementerio de Carabanchel, donde la inscripción de la estela mural con los nombres de los revolucionarios pone: "En reconocimiento a los luchadores antifranquistas ejecutados en Madrid entre 1945 y 1949 enterrados en este cementerio, valedores y defensores de la Libertad y la Democracia. Y a todos los guerrilleros, hombres y mujeres, desconocidos y silenciados, por la misma causa".


Desde Civilización Socialista sólo podemos rendir nuestro más emotivo homenaje por el sacrificio de este revolucionario en aras de liberar a la humanidad del fascismo y de luchar por el socialismo. Los revolucionarios de tu pueblo y del mundo entero, no te olvidamos.

¡Viva el ejemplo del camarada Cristino! Nos quedamos con sus últimas palabras, poco antes de su muerte, en una carta a Pasionaria. Fue su última expresión de DIGNIDAD.

"No me importa lo que digan los fascistas, pues lo que me importa es lo que diga mi pueblo, al cual me debo y nos debemos todos. Por el, por su libertad, he luchado y lucharé. Estad seguros camaradas que un modesto militante del glorioso Partido Comunista, sabrá morir como mueren los Comunistas...." Cristino García. Prisión de Carabanchel, 15-2-46.

25 de mayo de 2008

Honor y Gloria al civilizador socialista: Manuel Marulanda





El secretariado de las FARC confirma en un video que Manuel Marulanda ha fallecido.
A través de un video entregado al canal Telesur, Timoleón Jiménez, miembro del Secretariado del grupo insurgente, confirmó la muerte de Tirofijo. Alfonso Cano, nuevo comandante en jefe de las FARC



Texto del comunicado:

Comandante Manuel Marulanda Vélez: Juramos Vencer!

Cuando hace 60 años, la oligarquía desató la guerra fratricida en nuestro país a través del terrorismo oficial y los odios partidistas buscando cambios en la tenencia de la tierra y la recomposición del poder político, desestimó la enorme capacidad de resistencia de nuestro pueblo y las colosales dimensiones de su dignidad.

Al igual que centenares de miles de campesinos, Pedro Antonio Marín fue perseguido desde entonces por el gobierno y los sicarios paramilitares de la época, obligado a abandonar su sosiego, trabajo y pertenencias y luego, a defenderse para sobrevivir a la barbarie oficial en aciago episodio de nuestra historia nacional que costó la vida a cerca de 300 mil compatriotas y propició el despojo impune de millones de hectáreas de tierras fértiles que pasaron a manos de poderosos jefes liberales y conservadores de todo el país.

Desde entonces, merced a su liderazgo y enormes capacidades político-militares, quien luego se llamaría Manuel Marulanda Vélez en homenaje a un líder sindical asesinado, fue asimilando su experiencia militar y desarrollando una visión del mundo revolucionaria y comunista que le permitió comprender cabalmente las profundas causas económicas, sociales y políticas no solo de su propia situación personal sino de los profundos desequilibrios, violencias e injusticias de nuestra sociedad.

Cuando en 1964, la oligarquía lanza en el sur del Tolima una nueva y criminal ofensiva militar contra el campesinado denominada Plan Laso, bajo la abierta dirección del Pentágono norteamericano, Manuel Marulanda Vélez junto a 47 campesinos, luego de innumerables gestiones políticas por la paz que no fueron atendidas, se levanta en armas para enfrentar la agresión e ir al fondo de la solución: luchar por el poder político y sentar las bases de una sociedad con justicia social en marcha al socialismo.

Si Washington y la oligarquía no permiten la lucha revolucionaria por las vías democráticas entonces optamos por esa única opción posible y ¡nacen las FARC!

Inigualable estratega, conductor genial, guerrero invencible, líder invicto de mil batallas políticas y militares libradas durante 60 años de brega reivindicando los derechos de los pobres y enfrentando las violencias de los poderosos, revolucionario integral que asimiló la teoría de los grandes pensadores fundiéndola con las verdades que extrajo a la vida en su práctica diaria, forjándose como uno de los más destacados dirigentes revolucionarios de todos tiempos.

La humanidad no tiene antecedentes de un líder de las condiciones de Manuel Marulanda Vélez que haya luchado ininterrumpidamente 60 años, desde la oposición armada, y salido indemne y fortalecido luego de inmensos operativos militares de arrasamiento como el Plan Laso en Marquetalia, la Operación Sonora en la cordillera Central, la operación Casa Verde, operación Destructor 1 y Destructor 2, Plan Patriota, Plan Colombia.

E indemne y fortalecido también, luego de confrontaciones políticas de carácter estratégico como las desarrolladas en los procesos de conversaciones con el Estado colombiano en Casa Verde, Caracas, México y en el Yarí que pretendieron el sometimiento de la voluntad política y de lucha de las FARC sin ningún cambio en las estructuras de la sociedad ni en las correlaciones del poder político.

En unas y en otras confrontaciones nuestro comandante evidenció su sabiduría y su capacidad para salir siempre airoso por muy adversas y difíciles que fuesen las tormentas y los peligros y nos señalizó la ruta.

Con inmenso pesar informamos que nuestro comandante en jefe Manuel Marulanda Vélez, murió el pasado 26 de marzo como consecuencia de un infarto cardíaco, en brazos de su compañera y rodeado de su guardia personal y de todas las unidades que conformaban su seguridad, luego de una breve enfermedad.

Le hemos rendido los honores que merece un conductor de su dimensión y dado honrosa sepultura. Lo despedimos físicamente en nombre de los miles y miles de guerrilleros farianos y milicianos bolivarianos y de los millones de colombianos y ciudadanos del mundo que lo valoran, admiran y aman por encima de la asquerosa campaña mediática contra las FARC.

A todos ellos y a sus familiares les hacemos llegar nuestra solidaridad y nuestra voz de condolencia.

Se ha marchado el gran líder y de sus inagotables enseñanzas que nos maduraron en todos estos años a su lado, hoy, en medio de nuestro dolor, queremos resaltar por su vigencia y gran valor su profunda confianza en nuestros principios revolucionarios planes, propuestas y en la victoria de la causa popular; la templanza para enfrentar las dificultades; y la esencial importancia que significa la sólida unidad interna que nos ha permitido desarrollarnos con vigor en todos los momentos de nuestra existencia.

En medio de la más grande ofensiva reaccionaria contra organización revolucionaria alguna en la historia de Latinoamérica, continuaremos nuestras tareas acorde con los planes aprobados, sólidamente unidos y profundamente optimistas de salir avantes pese a la adversidad.

Con las banderas de Bolívar, de Jacobo y de Manuel muy en alto, proseguiremos sin descanso nuestra lucha hasta lograr el objetivo de la nueva Colombia, la Patria Grande Latinoamericana y el Socialismo. ¡Lo juramos ante la tumba de nuestro comandante!

La confrontación ni da respiro y la lucha prosigue. Acordamos unánimemente que a la cabeza del secretariado y como nuevo comandante del EMC esté el camarada Alfonso Cano. Como integrante pleno del secretariado ingrese el camarada Pablo Catatumbo y suplentes los camaradas Bertulfo Álvarez y Pastor Alape.

Continuaremos alentando la lucha popular, la conformación del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y del Partido Comunista Clandestino, así como la convergencia con todos aquellos que luchen por la justicia social, la soberanía nacional y la democracia verdadera.

Toda la fuerza fariana continuará profundamente comprometida en cada área y en todo el país a sacar adelante los planes, estrechamente vinculada a la población civil como garantía del éxito.

Nuestras propuestas alrededor de los acuerdos humanitarios y las salidas políticas continúan vigentes tal cual lo hemos reiterado en múltiples ocasiones así como aquellas expuestas tanto en el Manifiesto como en la Plataforma Bolivariana lanzadas desde estas cordilleras serán confluencia y generaran esfuerzo mancomunado por lograr la paz democrática y el sosiego que nos robó la oligarquía desde hace 60 años.

Al conmemorar el 44 aniversario de las FARC, le rendimos sentido homenaje a nuestro comandante Manuel Marulanda Vélez, a Jacobo, a Raúl, a Iván Ríos, a Efraín Guzmán y a todos aquellos que generosamente dedicaron y ofrendaron su vida a la causa de los pobres, sin pedir nada a cambio, tan solo por su intima convicción de buscar el bien común como característica de su compromiso revolucionario.

Comandante Manuel Marulanda Vélez: Morir por el pueblo ¡es vivir para siempre!

Ante el altar de la patria: Juramos vencer!

Secretariado del estado mayor central.

FARC-EP mayo del 2008.
Montañas de Colombia.

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25 de agosto de 2006

Biografía Civilizador Socialista: Serguei Fiodorovich Ajromeyev


“He luchado hasta el final”

Yekaterina Polguyeva Sovietskaya Rossia

Traducido del ruso para Civilización Socialista por Josafat S. Comín

Hace 15 años, en aquellos fatídicos días de agosto del 1991 murió uno de los más nobles oficiales soviéticos, mariscal de la Unión soviética, Serguei Ajromeyev.

“No puedo vivir cuando está muriendo mi Patria y se está destruyendo todo lo que daba sentido a mi vida. Mi edad y lo vivido me dan derecho a dejar este mundo. He luchado hasta el final”.
Esta es la nota que dejó el mariscal de la URSS, héroe de la Unión Soviética, veterano de la Gran Guerra Patria, Serguei Fiodorovich Ajromeyev, antes de morir. Nos dejó el 24 de agosto de 1991, cuando en Moscú y en Rusia aullaba la multitud victoriosa de los que se autodenominaban “demócratas”, cuando los “demócratas” estos derribaban monumentos, cerraban los periódicos que se atrevían a permanecer soviéticos, a pesar de esa “borrachera de libertad” que pronto se convertiría en el horror de un país dividido, en guerras y tragedias. En unos días en que los comunistas eran perseguidos, se arrancaban las banderas rojas de las instituciones y edificios públicos, las banderas de la Victoria.
Cuando la bandera, a la que has servido toda tu vida con honor y honradez es arriada, significa que se ha anunciado la rendición.

Pero no podía capitular un hijo de campesinos, nacido en una aldea de la región de Mordovia, que a los 17 años ya vestía el uniforme militar soviético, cuando fue aceptado en la Academia Militar Superior de la Flota, Frunze. No podía arriar y traicionar su bandera, un oficial, que había defendido heroicamente Leningrado y Stalingrado, y una vez terminada la guerra, con su trabajo, valentía y talento, había logrado las más altas condecoraciones.

No capituló, porque su muerte, es el proceder de un oficial y un soldado, que luchó hasta el final por su Patria, por sus ideales, que cumplió con su deber hasta el último suspiro. “Como oficial de mando, me enorgullezco de ser útil a nuestro ejército y a nuestra Patria en la guerra y en tiempos de paz”, decía Ajromeyev a principios de los 80. En agosto del 91, cuando entendió que no podía hacer nada por el ejército ni por su Patria soviética, Ajromeyev se fue.
Sobre las causa de su trágica y misteriosa muerte existen diferentes versiones. Muchos piensan que el mariscal no se suicidó, que fue asesinado. Sea como fuere, a Serguei Fiodorovich, lo mataron aquellos, que durante todos los años de la “perestroika” y las “reformas”, mataron a la URSS. Un país, sin el cual, la vida de Ajromeyev, como la vida de millones de personas, dejaba de tener sentido y se hacía insoportable.

Serguei Ajromeyev, jefe del estado mayor de las fuerzas armadas de la URSS y viceministro de defensa del 84 al 88, se resistía desesperadamente al asesinato de la Unión soviética. Fue uno de los primeros en advertir, que la anunciada perestroika suponía en la práctica la entrega de la Unión Soviética a los enemigos mortales de nuestro país, empezando por los logros estratégicos y militares. No solo lo denunció, sino que intentó con todas sus fuerzas, sin pensar en su propio destino ni carrera, evitar ese desarrollo de los acontecimientos.

A.F. Dobrynin, en su libro “Estrictamente confidencial”, recuerda uno de esos episodios: “En abril de 1987 llegó a Moscú el secretario de estado de los EE.UU., Schultz, para negociar sobre misiles europeos. Gorbachov nos pidió, al mariscal Ajromeyev y a mí, preparar un informe con recomendaciones. Fue lo que hicimos. Ajromeyev hizo hincapié, en que suponía que Schultz, iba a insistir en el recorte de misiles SS-23… y que no podíamos aceptarlo. No era por casualidad que lo hacía Ajromeyev. Nuestros militares sabían que Shevarnadze se inclinaba por ceder ante los americanos en la cuestión de los misiles SS-23 con el fin de alcanzar un compromiso rápido, y aunque no había sacado el tema en el Politburó, estaba persuadiendo a Gorbachov entre bastidores.
Tras un largo encuentro Schultz dijo a Gorbachov, que puede por fin anunciar firmemente, que las diferencias pendientes se pueden resolver con prontitud y llegar a un compromiso, y que él, Gorbachov, puede ir tranquilo a Washington (como estaba planeado con antelación) lo más pronto posible, para la firma de un importante acuerdo para la liquidación de misiles de medio alcance, si acepta incluir en el acuerdo los misiles SS-23. Tras unos momentos de duda, Gorbachov, para sorpresa nuestra, de Ajromeyev y mía, anunció: “está bien”…
¿Qué podíamos hacer? Decidimos que Ajromeyev iría enseguida a ver a Gorbachov. Volvió a la media hora, visiblemente desanimado. Cuando preguntó a Gorbachov, cómo es que había aceptado tan de repente la destrucción de toda una serie de nuevos misiles sin recibir ninguna compensación importante a cambio, Gorbachov al principio dijo que él, por lo visto, se había equivocado. Ajromeyev propuso inmediatamente informar a Schultz, quien todavía permanecía en Moscú, que se había producido un malentendido, y que confirmábamos nuestra postura anterior sobre esos misiles. “¿Me estás proponiendo que digamos al secretario de estado, que yo Secretario General, soy un incompetente en temas militares, y tras las correcciones de los generales soviéticos, cambio de opinión y retiro mi palabra dada?”

Evidentemente no había ningún error por parte de Mijail Gorbachov, sino un acto premeditado de traición. ¿Pero cómo podía creer en una traición y degeneración así del dirigente del país, del líder del Partido Comunista, una persona que había servido honradamente toda su vida a ese país y a ese partido?

Mientras hubo esperanzas de explicar las fatales consecuencias que traerían esas actitudes y decisiones a la Unión Soviética, de cambiar algo, de sacar al líder de las “malas influencias”, Ajromeyev no dejó de intentarlo. Eso le supuso al parecer que fuera sustituido como jefe del Estado Mayor y destinado como consejero del presidente; un papel importante en apariencia, pero poco relevante en la práctica.
Pero el traidor Gorbachov no necesitaba para nada los consejos del mariscal de la Unión Soviética.
Quien sabe como se hubiesen desarrollado los acontecimientos y el curso de la historia, si un hombre tan honrado, decidido y responsable, el único entre los consejeros de Gorbachov que apoyó la creación del GKChP, hubiese tenido en agosto de 1991 la posibilidad real de dirigir el ejército.

Por desgracia, la mayoría de los dirigentes del GKChP eran gente de otra mentalidad. Ajromeyev, por supuesto comprendía esto, pero no podía eludir lo que consideraba su deber. Antes de morir envió una carta a Mijail Gorbachov, en la que puede leerse: “Estaba convencido de que esta aventura no tendría éxito, y al llegar a Moscú me terminé de convencer…desde 1990 estaba seguro que nuestro país se dirige hacia su muerte, que acabará hecho pedazos. He buscado la manera de denunciarlo en voz alta. Pensé que mi participación en el funcionamiento del trabajo del “Comité” y la posterior investigación relacionada con esto, me daría la oportunidad de hacerlo. Ya se que puede sonar poco convincente e ingenuo, pero es así. No me ha movido ningún interés egoísta…”

Y a pesar de que enterraron al mariscal poco menos que en secreto, sin los honores militares que le correspondían, donde la mayoría de los generales tuvo miedo de acudir al cementerio de Troyekurovskoye, su trágica muerte fue entonces una señal para todos aquellos que no han olvidado pensar ni sentir: comienza una terrible época de destrucción y deshonor.
Un tiempo que no pudo soportar Ajromeyev, un hombre soviético, un soldado soviético, caído en tierra soviética.

Mientras, nosotros, que no honramos a nuestra Patria defendiendo Leningrado y Stalingrado, a quienes la edad nos permite actuar, y la conciencia no nos permite callar, debemos luchar por nuestro país hoy. En nombre de su futuro, en nombre de la memoria de todos aquellos que no escatimaron fuerzas y sacrificaron su vida, como lo hizo Serguei Fiodorovich Ajromeyev.

6 de febrero de 2007

Un recuerdo a un gran Civilizador Socialista: ENRIQUE LÍSTER FORJAN (1907-1994)




HOMENAJE A LA MEMORIA DEL 75 ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA, 70 DE LA VICTORIA DEL FRENTE POPULAR, Y HOMENAJE AL QUE FUE UNO DE SUS MÁS VALIENTES Y FIRMES DEFENSORES:

Enrique Líster Forjan.
(Santiago de Compostela, 21 de Abril de 1907
Madrid, 8 de Diciembre de 1994).

Valga también este homenaje a la que fue su firme compañera y una Comunista íntegra hasta la muerte. El día 19 de Noviembre de 2006 nos dejaba Carmen López Serrano, haciendo un último, valiente y generoso gesto, al donar su cuerpo a la ciencia médica, hizo honor a su amor por la humanidad. ¡¡Tu recuerdo Carmen pervivirá junto al de Enrique, en nuestra memoria!!.

ASOCIACION PRO-FUNDACION ENRIQUE LISTER
Pascual Olivas López

En los trabajos que se están realizando en España. Por la recuperación de su memoria histórica. La Asociación Enrique Lister, hace un homenaje por la memoria, de los mejores hombres y mujeres, que defendieron con honor, la legalidad de la II República, y el gobierno del Frente Popular.

Entre aquellos luchadores, destacó de forma sobresaliente. Un hijo de la clase obrera. Su lugar de nacimiento, fue en Ameneiro, a 7 kilómetros de Santiago de Compostela. Enrique, pasó su infancia ayudando a su madre y hermanos, en los trabajos de la huerta, mientras su padre y hermanos mayores se esforzaban en el duro trabajo de picapedreros.

Enrique se quedó sin poder ir a la escuela, y no pudo aprender a leer ni escribir. La escuela más cercana quedaba muy lejos, y la situación de escasez y miseria de aquella época le obligo enseguida a aprender el oficio de los mayores. Con 11 años marchó con su padre a Cuba. La vida tan lejos de su aldea, llena de recuerdos agradables, de sus amigos y vecinos, de los huertos y sus árboles de cuyos frutos, decía saber más que nadie. Invadidos de nostalgia sus recuerdos, calculaba volverse andando, a su querida aldea, si en vez de agua, fuese tierra lo que les separaba.

Al joven Líster, no le duró mucho tiempo ese estado de ánimo, pronto encontró trabajo y pronto tubo los primeros tropiezos con la policía del régimen de Machado. Una noche, al salir del Centro Gallego, donde trabajaba, se le acercó una joven que le ofreció dos pesos, si entregaba un paquete a una determinada persona. Enrique sin pensarlo, realizó el encargo que le venia muy bien ante la falta de dinero que sufría. Dos días después, fue detenido y conducido, a las dependencias de la policía, aquí entre gritos y golpes le preguntaban, quien le entregó la bomba, al escuchar la palabra bomba evitó dar pistas a la policía. Sufriendo por ello dos años de cárcel Al salir de la prisión encontró trabajo de nuevo, donde se forjó en el duro oficio de cantero, en el Capitolio de la Habana. Así fue como el joven Líster, tubo contacto con el sindicato, y comenzó a tener conocimiento de socialismo y de comunismo, y así comenzó a saber de la Unión Soviética.

En Cuba se estaban desarrollando procesos de importantes proporciones. en 1920 se constituyó la Federación Obrera de la Habana, y en 1925, se creó en Camagüey la Confederación Nacional Obrera, y a mediados de 1927, se fundó el Partido Comunista de Cuba, liderado por Ricardo Mella, y Rubén Martínez Villena. Enrique Líster, junto con Fernández Valle, y otros paisanos, formaron parte del partido. Así es como inicia su militancia comunista.

El régimen de Machado en cuanto supo de aquel acontecimiento, comenzó una feroz represión contra los dirigentes obreros y comunistas, teniendo que abandonar Enrique, el trabajo para no ser detenido y encarcelado. Aconsejado por los camaradas de su partido, puso aguas por medio, y regresó a Galicia en 1928, incorporándose enseguida en la célula de Santiago de Compostela, lugar donde fue preso varias veces, en los primeros meses de su actividad, siendo la detención más larga entre 1929, y el 4 de Mayo de 1931, unos días después de ser proclamada La II República. Cuando el día 4 de Mayo salió de la cárcel, se dedicó de lleno a la organización de los trabajadores de la Comarca, allí cuenta: como los burócratas sindicales, tenían atenazado el sindicato, hasta tener paralizada la acción sindical por completo. Sin dudarlo organizó a unas decenas de afiliados, obligando a los jerarcas del sindicato a convocar una asamblea, donde fue expulsada la anterior dirección y nombrada otra, participando Enrique en ella.

La II República, nació de la mano de la derecha liberal, que proponía tímidas reformas, mientras los trabajadores y los campesinos exigían unos cambios más profundos. Aquellas tímidas reformas emprendidas por la derecha desató fuertes luchas sociales y políticas, que ayudaron a consolidar la República en su primera etapa. Allí en aquellas luchas, fue donde se foguearon y se curtieron los dirigentes obreros, que luego más tarde, nutrieron de cuadros las filas del heroico 5º Regimiento que fue cantera y forja del verdadero Ejército Popular de la República Española.

En el fragor de aquellas luchas, Enrique se tubo que enfrentar, con frecuencia a la guardia civil, que en aquellos tiempos era un cuerpo armado al servicio de caciques, y de señoritos. Ante el peligro de que le sucediese algo grave, el Partido Comunista mandó a Enrique a la Unión Soviética. Con el fin de que adquiriese allí una mayor capacitación política. Residiendo desde Septiembre de 1932, hasta Septiembre de 1935, en el país de los Bolcheviques.

En ésta primera estancia en la URSS, comenzó los estudios en la academia militar Frunce. Recibiendo allí, instrucción política, y trabajando despues en la construcción de la primera línea del metro de Moscú, donde decía haber visto, el gran entusiasmo de los obreros soviéticos, construir el verdadero socialismo. Estuvo junto a los más jóvenes ingenieros y arquitectos soviéticos, y los vio dirigir las obras más hermosas y bellas de aquélla época, el famoso metro de Moscú. Enrique Líster vio como aquella juventud derramaba entusiasmo y generosidad, en la construcción del socialismo en el primer país del mundo.

En Moscú, pudo conocer el honor y la grandeza, de la clase obrera de Rusia, que tubo el reto histórico de poder hacer astillas el yugo opresor del imperio zarista ruso, y transformar la primera guerra imperialista mundial, en la gloriosa revolución de Octubre. Gracias a la creación, y organización de un poderoso partido comunista. Un partido de compromiso consciente al servicio de la Revolución Socialista. Dirigido por Lénin y Stalin, que fueron sus jefes más destacados, y que supieron dirigir y organizar la Revolución burguesa de Febrero, y transformarla en la Revolución Socialista de Octubre, de 1917.

El pueblo Ruso, con su partido Bolchevique al frente, tubo que seguir defendiendo su Revolución, frente a la feroz agresión de los imperios, ingles, francés, norteamericano y alemán, empeñados en combatir al nuevo poder de la clase obrera. Hasta que fueron derrotados por ésta con su glorioso ejército rojo en los frentes de batalla, de 1918 a 1922.


A su regreso de la URSS, a finales de 1935, Líster cumplió las tareas que el partido le encomendó con el rigor que le caracterizó siempre. Organizó a los soldados de las unidades militares de Madrid, en organizaciones democráticas y les indicaba las tareas antifascistas, para controlar los movimientos de los jefes reaccionarios y desafectos a la República. Realizó una labor Con los oficiales y suboficiales, complementaria, procurando siempre de que fuesen éstos, leales a la República. Estas organizaciones, en el seno de la milicia realizaron un importante trabajo de prevención, deteniendo el día 18 de Julio, a los jefes golpistas, cuando éstos preparaban en las salas de banderas el golpe de estado. Fueron arrestados por la tropa que ellos mismos habían estado mandando, y entregados a las autoridades de la República. ¿Cuánto sufrimiento se hubiese evitado al pueblo si eso se hubiese hecho en otros lugares de España?.
¿ ó bien se hubiesen apresado a los generales felones que prometieron en falso fidelidad a la República?.


Desde que Enrique dirigió el aplastamiento de los fascistas en los cuarteles de Madrid, ya no cesó un instante de dirigir con honor y heroísmo los diversos, frentes de batalla: Guadarrama, Talavera, defensa de Madrid, Jarama, Guadalajara, Brunete, Aragón, Teruel, Ebro y Cataluña. Al acabarse la guerra en España, marchó a la Unión Soviética, allí junto con otros camaradas, fueron destinados a la academia militar Frunce donde él es ascendido con el grado de general. Se incorporó de inmediato a la defensa de la Patria Socialista, en el frente de Stalingrado frente a la invasión nazi. Participó, en infinidad de operaciones militares y guerrilleras, y posteriormente en suelo soviético organizó y dirigió, junto a Juan Modesto el ejercito polaco que expulsó a los nazis de Polonia. Al terminar la 2ª guerra mundial fue acreditado con la graduación de general de ejércitos de tres países del éste.

Al camarada Enrique le fue premiada su entrega en la lucha antifascista, con infinidad de condecoraciones y nombramientos de hermandad, en muchos países del mundo. Tras de sí dejó una estela de gloria y heroísmo sin par, en su entrega incansable, en la lucha por los valores de la libertad y el progreso de los pueblos, por la justicia, y el socialismo. Jamás eludió sus obligaciones de dirigente comunista, ya fuese en el trabajo de picapedrero, en la acción sindical, o en los frentes de batalla. Siempre dejó bien alto el honor de su clase. !!La clase obrera!! De donde procedía. Lo mismo que lo hizo con sus ideales y principios comunistas.

Su actividad internacional frente al desafío de la tercera guerra mundial, llamada “guerra fría”. Gestada por norteamericanos, ingleses, y franceses. Fue tan importante como lo fue su hoja de servicios en la guerra mundial antifascista. En nombre del Partido Comunista de España, Ocupo con dignidad la dirección del Consejo Mundial de la Paz, desde 1949 hasta 1974, representando a todas las fuerzas amantes de la paz y el progreso de los pueblos del mundo. Desde dicho Consejo Mundial se organizo una potente corriente de opinión mundial en contra de la guerra, que continuaron atizando los imperialistas en santa cruzada contra el comunismo. Como el ejemplo de las guerras de Indochina, Asia Latinoamérica, y África. Donde los imperios seguían negando a los pueblos los derechos de soberanía y de independencia. Los movimientos por la paz, a nivel mundial, fue una acción de masas que ayudó a la derrota del principal imperio, en la guerra de Vietnam aumentando las luchas contra el aparthey y la segregación racial en África. Consiguiendo avances contra los planes neo –coloniales en aquel continente. Líster fue honrado por infinidad de personalidades del mundo, por su valiosa aportación en aquel foro mundial por la paz en que el participó en su dirección. Así siguió honrando a su Partido Comunista de España, y la clase obrera, con el mismo honor que lo hizo tantas veces en los campos de guerra .

Sobre la perdida de la guerra de España, ó entrega de la República, a las tropas fascistas por la junta militar de Segismundo Casado y otros. Siempre Condenó esa traición con dureza. Defendiendo siempre que la guerra se pudo haber ganado si no se hubiesen desmovilizando los frentes del centro y del sur de la península, mientras los frentes de Cataluña se enfrentaron en solitario, a todo el ejército fascista. Desgastándose así las fuerzas más combativas del ejército de la Republica. Frente a los que se excusaron con que la entrega de la Republica, fue para que se evitaran mayores sufrimientos al pueblo, los hechos demostraron lo contrario, por que fue mucho mayor la masacre y el desamparo que sufrió el pueblo después de entregarlo indefenso y desarmado a sus verdugos fascistas. La rabia de los derrotados por la traición del coronel Casado, fue además saber que en poder de la República quedaban territorios suficientemente fértiles, y extensos, con suficientes costas, y fuerza naval, tropas y armamento para haberle hecho frente con éxito a las fuerzas fascistas. Lister Siempre sostuvo que a muchos dirigentes de la administración republicana les venía demasiado grande la responsabilidad que ostentaban, o bien les molestaba que la República se fuese demasiado a la izquierda si el Frente Popular ganaba la guerra. y no hicieron por lo tanto, cumplimiento de sus obligaciones de ayudar al gobierno de la República, o bien facilitaron al enemigo “la victoria”.

Cuando Líster regresó a España después de “pactada la transición” en 1978,hizo todo lo que pudo
para que se reconociesen los derechos de quien defendieron con las armas y sus vidas al legítimo poder constitucional de la República, frente a la invasión fascista. Pero los distintos gobiernos de España que se fueron sucediendo al amparo del llamado “pacto de silencio” o del “punto final” miraron para otro lado, dejando en el olvido lo más honesto y glorioso de toda la historia de España. Todavía no se ha reconocido la legalidad de aquel periodo constitucional de la República, y seguramente no se hará, mientras no sea declarado ilegal y criminal el régimen que le sucedió en contra de la voluntad popular.

Enrique Líster murió como tantos y tantos camaradas, sin poder ver que se hiciese justicia, devolviendo a los pueblos de España sus derechos y deberes constitucionales republicanos. Ó haberles dado siquiera opción a decidir sobre ello. Se marchó con la tristeza de ver que quedaba hecho trizas lo que fuera el primer valuarte de la clase obrera mundial, la Unión Soviética y el comunismo en Europa, sustituidos en su lugar por las orgías de la económica neoliberal, el desenfreno por los beneficios rápidos y abundantes, atropellando con una plaga de leyes y medidas basura, y condenando a mayores y pesadas cargas a las espaldas de millones de jóvenes, y con la constante anulación de las atenciones sociales para ancianos mujeres y niños.

Líster no quiso vivir cómodamente con su pensión de jubilado, como general de la URSS, y prefirió venirse para seguir la lucha en España, por los asuntos no resueltos, terminando los últimos años de su vida, en el mayor desamparo económico, y con el mayor cerco, de hostilidad política de los que participaron en el “arreglo de la llamada transición” española del 1978.

Al hacer memoria de la ll República Líster es parte de ella - por mucho que se quiera silenciar -junto a los que la defendieron con honor combatiendo al fascismo. Honremos su memoria y la de aquellos, forjando piedra sobre piedra, la III República. ¡¡VIVA LA REPUBLICA!!.

Miguel Hernández a Líster en la batalla de Teruel:

“Líster, la vida, la cantera, el frío:
Tú, la vida, tus fuerzas como llamas,
Teruel como el cadáver sobre el río...”




23-10-1938.- Desfile Brigadas Internacionales.-De izq. a der. General
Estado Mayor Vicente Rojo, Coronel Modesto, Presidente Consejo
Ministro Dr. Negrin y el Coronel Enrique Lister.

http://sp.rian.ru/onlinenews/20061225/57722535.html

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27 de agosto de 2008

La vigencia del Manifiesto

Texto de la ponencia de Iniciativa Comunista en el acto sobre el 160 aniversario del Manifiesto Comunista en el Ateneo Republicano de Vallekas.

Francisco García Cediel

LOS ELOI Y LOS MORLOCK

El héroe de la novela The time Machina (la máquina del tiempo), que el joven Wells publicó en 1895, viaja, mediante un artificio mecánico, a un porvenir remoto. Descubre que el género humano se ha dividido en dos especies: Los Eloi, aristócratas delicados e inermes, que moran en ociosos jardines y se nutren de fruta; y los Morlocks, estirpe subterránea de proletarios, que, a fuerza de trabajar en la oscuridad, se han quedado ciegos y que siguen poniendo en movimiento, urgidos por la mera rutina, maquinas herrumbradas y complejas que no producen nada. Pozos con escaleras en espiral unen ambos mundos. En las noches sin luna, los Morlocks surgen de su encuerro y devoran a los Eloi.

Jorge Luis Borges. “El libro de los seres imaginarios”.


En este año se han cumplido 160 años de la publicación de “El Manifiesto Comunista”, emblemático libro-programa redactado por Marx y Engels. Pese a que 160 años no es una cifra tan redonda como por ejemplo 100 ó 200 años, no deja de ser revelador que, salvo la honrosa excepción de un acto organizado por el Ateneo Republicano de Vallecas, quien suscribe estas líneas no tiene conocimiento de la realización este año de eventos para debatir, reflexionar o conmemorar la efeméride de dicho texto.

No es casualidad que el los años de vida del el “Manifiesto” no ha transcurrido un solo día sin que apologistas del vigente sistema productivo, en sus versiones clásica y socialdemócrata, hayan intentado enterrarlo en la obsolescencia y el olvido.

Para abordar la lectura contemporánea del Manifiesto Comunista, un escrito de 1848, caben diversas actitudes:

a) La de hijos devotos, basada en la sacralización del texto como si fuera la plasmación de ideas inmutables. Tal concepción es ajena al pensamiento marxista y supone matar intelectualmente a Marx, ya que el devenir histórico requiere un análisis profundo y sereno.

b) La visión de los detractores de siempre, para los cuales el pensamiento marxista no significa más que otro intento frustrado de ofrecer una alternativa teórica y práctica al liberalismo y a la sociedad capitalista. Alternativa condenada “ab initio” al fracaso ya que según esos autores las premisas teóricas y filosóficas en las que se funda no han correspondido en absoluto a la dinámica y naturaleza de la sociedad moderna.

c) La lectura socialdemócrata en sus vertientes clásica y postmoderna que, si bien parten de un reconocimiento del valor teórico del marxismo como denuncia de las desigualdades sociales, consideran que el desarrollo del capitalismo ha propiciado la posibilidad de reducir o minimizar tales desigualdades, a través de los mecanismos compensadores del llamado “estado del bienestar”, para unos, o por medio del florecimiento y la acción de la “sociedad civil”, para otros.

Por el contrario, el autor de esta alineas propone una lectura desde la contemporaneidad, y, por ende, la vigencia de Marx y del Manifiesto Comunista inspirada en el valor que hemos de conceder a los clásicos y lo que representan realmente en la actualidad. Y decimos que Marx es un clásico en la perspectiva que adopta Norberto Bobbio a la hora de considerar como clásico a un pensador: Bobbio expone que para ser considerado como tal, un pensador debe reunir tres características: debe se considerado como un intérprete de la época en la que vivió, de modo que no pueda prescindirse de su obra si se quiere conocer el “espíritu de la época”; debe ser actual, en el sentido de que cada generación sienta la necesidad de releerlo y al hacerlo brinde una nueva interpretación de él; y debe haber elaborado categorías generales de la comprensión histórica que no se puedan menospreciar al interpretar una realidad incluso diferente de aquella de la que derivó y a la que se aplicó.

En este sentido considero que Marx y Engels y particularmente el manifiesto Comunista reúnen las características para ser considerado un clásico de la política y de la acción revolucionaria, indispensable para quienes abogan por una sociedad sin clases.

Como expresa Engels en el prólogo a la edición alemana de 1883, la idea cardinal del Manifiesto es el Materialismo histórico, según la cual la historia de las sociedades es la de la lucha de clases y en la fase rpesente la clase explotada y oprimida, el proletariado, no puede emanciparse sin emancipar a la sociedad entera de la opresión.

Ahora bien, llegados a este punto cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Tiene el mundo actual algo que ver con el pronosticado por los autores del Manifiesto? Y, a este respecto, si bien reconocen muchos autores que es cierto que la burguesía se forjó un mundo a su imagen y semejanza, utilizando una expresión contenida en dicho texto, no lo es menos que en un medio intelectual y político como el actual, dominado por los sofistas y los adoradores del neoliberalismo y el nihilismo postmoderno, muchos contestarán negativamente a tal pregunta y se centrarán en tratar otros temas como el equilibrio presupuestario o las capacidades de los discursos para generar sujetos sociales, afirmando solemnemente que el marxismo ha muerto.

Como expresa certeramente el profesor argentino Atilio Boron, estas posturas obedecen menos a una actitud antimarxista o a un irrefrenable macarthismo que a la visceral repulsa que la “sensibilidad postmoderna” de nuestros días siente por la teoría y, en general, por todo lo que huela a herencia del Iluminismo. Para el postmoderno las ideas del marxismo son hoy menos combatidas que ignoradas. El Muro de Berlín fue demolido, la Unión Soviética saltó por los aires como consecuencia de una tremenda implosión y el capitalismo parece triunfar por doquier.

Planteada así la cuestión, desde un punto de vista meramente positivista, si las experiencias reales de puesta en práctica de la teoría marxista han fracasado mayoritariamente, el capitalismo globalizado ha triunfado y no tiene sentido indagar en las ideas socialistas.

Pero un análisis detallado más allá de los lugares comunes a los que nos lleva la aplicación del mal llamado “sentido común” del neoliberalismo, nos induce a considerar que, sin ignorar la necesidad de reflexionar sobre los avatares sufridos por lo que podemos denominar primer ciclo de las revoluciones socialistas, nada autoriza a pensar que la tentativa de las masas populares de transformar radicalmente el mundo esté definitivamente acabada de cara al futuro.

La tesis que suscribo es que las causas por las cuales se produjo dicho primer ciclo están hoy en día más vigentes que nunca. Dicho en otros términos, la vitalidad de las ideas socialistas se nutre de la imposibilidad estructural del capitalismo de asegurar el bienestar de las mayorías. En este sentido, hemos de constar que, si se produjeron progresos sociales y políticos muy significativos durante el periodo keynesiano, donde el capitalismo llegó a las más altas cotas de lo que puede ofrecer en términos de derechos civiles y bienestar colectivo, aquello no se debió a la vocación humanista del sistema sino más bien a la fortaleza del movimiento obrero, las organizaciones políticas de izquierdas y el campo socialista tras la derrota del fascismo. Una vez que dichos elementos se debilitan o desaparecen, el supuesto afán democratizador y la sensibilidad social del capitalismo se esfuma como por arte de magia y triunfan las tendencias neoconservadoras que desmantelan los avances logrados en el periodo precedente, con los resultados conocidos de precarización y depauperización creciente de la población del planeta, con efectos especialmente devastadores en la periferia del capitalismo.

Pero, con independencia de lo anterior, aún cuando las más significativas experiencias socialistas hayan fracasado en el siglo XX, no existe ningún elemento serio que permita afirmar que nuevas revueltas o proyectos no hayan de producirse en el futuro. A este respecto la historia de las revoluciones burguesas es muy ilustrativa. Entre los primeros ensayos en las ciudades italianas a principios del siglo XVI y la revolución inglesa de 1688, que se puede considerar la primera revolución burguesa triunfante, pasaron casi dos siglos de intentos fracasados. Si bien se dio un primer ciclo frustrado, más tarde se inició otro de intentos victoriosos. Si las lecciones de la historia tañen como campanas ¿Por qué hemos de suponer que las revoluciones socialistas tendrán un ciclo único, agotado el cual desaparecerán para siempre de la historia? Más bien al contrario, la reestructuración neoliberal del capitalismo está generando en los últimos años propuesta y proyectos en América Latina pero también en Asia que, con sus particularidades y contradicciones, vuelven a hablar de socialismo como proyecto de avance y bienestar.

De alguna manera esta es la tesis del marxista británico John Roemer cuando afirma que el fracaso de un modelo socialista muy peculiar, el modelo soviético “que ocupó un periodo muy corto en la historia de la humanidad” (sic), no significa para nada que los objetivos a largo plazo del socialismo, que se resumen en la construcción de una sociedad sin clases, se encuentren condenados a la imposibilidad de llevarse a cabo. Tal visión es considerada por este autor como “miope y anti-científica” porque confunde el fracaso de un experimento histórico con el destino final del proyecto socialista.

Al contrario, podemos concluir que, si el advenimiento del estado del bienestar, la socialdemocracia y el fin del colonialismo se debieron, en su génesis, a la revolución bolchevique, es la propuesta socialdemócrata la que hace aguas en la actualidad ya que defiende un modelo periclitado.

Además de lo antedicho, el Manifiesto, no siendo una obra de carácter teórico, es el documento fundacional del mayor movimiento de masas de la historia universal, al menos hasta ahora, por lo que, aunque solo sea por curiosidad intelectual, merece la pena asomarse a la lectura de un texto que ha sido apoyado por gentes de todas las razas, naciones y culturas.

Pero el argumento fundamental de su interés y, por consiguiente, de su vigencia, es que los cambios experimentados por el capitalismo en las últimas dos décadas no hacen sino revalidar algunas de sus tesis fundamentales. Y ello es así porque, si en los años 50 y 60 del siglo XX la visión del manifiesto aparecía cuestionada por el capitalismo de posguerra que aparecía dispuesto a construirse con “rostro humano”, a partir de los años 90 se muestra el avance de los rasgos más regresivos de este modo de producción: la consolidación de los monopolios, la degradación del trabajo humano y del medio ambiente, el resurgimiento del racismo y la creciente desigualdad internacional son ejemplos palmarios de la vigencia de los pronósticos de Marx y Engels en 1848.

Así, la restauración neoliberal que sufrimos en la actualidad, al lanzar una brutal ofensiva contra la clase trabajadora, justifica la justeza de la frase del Manifiesto que afirma que el Estado es el Consejo de Administración de los intereses de la burguesía.

A este respecto hemos de detenernos sobre la polémica teoría formulada en El Manifiesto sobre la miseria creciente de la clase obrera. Haciendo un análisis económico global hemos de constatar que la parte del producto Nacional bruto de la clase obrera decae constantemente en todos los países del mundo aunque haya habido periodos en los que ésta, debido a su movilización y fortaleza, hay sido capaz de obtener concesiones importantes. Existe por tanto en términos relativos un declive constante de sus niveles de bienestar respecto a la burguesía. Incluso en el periodo de espectacular auge económico de 1950-73, cuando los niveles de vida de la clase obrera crece en el mundo industrial avanzado, no pasa lo mismo en el mundo colonial y neocolonial. Pero con el tsunami neoliberal el capitalismo se quitó la máscara: Así, en Estados Unidos, entre 1980 y 1996 la proporción de ingresos del 5% de familias más ricas creció del 15,3% al 20,3% del PNB y, en ese mismo periodo, los ingresos del 60% más pobre descienden del 34,2% al 30%.

Tendencias análogas se observan en lo que respecta a la concentración del poder económico en un número cada vez más reducido de inmensas corporaciones, de modo que, en 1998, de las 100 entidades mayores de la Tierra 51 eran corporaciones y solo 49 países. Cuarenta mil agentes económicos en todo el planeta daban cuenta de más de la mitad del comercio mundial de manufacturas y de las tres cuartas partes de los servicios. En Estados Unidos 300 grandes monopolios ejercen el poder sobre el mercado y la economía de ese país, y unos 150 hacen lo propio en el Reino Unido, controlando el 85% de la economía de ese estado.

Todo ello supone que 358 súper millonarios dispongan de los ingresos equivalentes a los de los 2.300 millones de personas más pobres del planeta.

¿PARA CUANDO LA REVOLUCION?

Hemos de referirnos a continuación a la afirmación efectuada por Marx y Engels en 1848 de que la revolución proletaria se produciría a continuación de un breve periodo de dominación burguesa, partiendo de la base de que el dominio de la burguesía había llegado a su límite en Europa Occidental y, por tanto, la revolución era poco menos que inminente.

Haciendo una retrospectiva histórica, hemos de recordar que en 1848, año de la publicación del manifiesto, Europa se agitaba convulsa. En Francia, bajo la restauración monárquica, ardía la llama de 1789, lo que dio lugar a la insurrección de 1848. Pero en el resto de Europa la situación era también explosiva: Insurrección polaca en 1846, victoria de los cantones progresistas sobre los clericales en la guerra civil suiza de 1847, situación insurreccional en Italia frente a la ocupación austriaca, ascenso de las reivindicaciones obreras en Inglaterra (el llamado “cartismo”)…

Unos años después, a la luz del fracaso de la revolución proletaria francesa de 1848, en la admirable introducción de Engels a la obra “La Lucha de Clases en Francia” se sientan las bases para una profunda matización de algunos de los contenidos del Manifiesto sobre aquellas afirmaciones que vaticinaban el próximo agotamiento de la dominación burguesa y la inminencia de la revolución proletaria. Sobre esta cuestión desarrollaría Gramsci en los años 30 del siglo XX unas muy interesantes reflexiones sobre el “estado ampliado” y la “guerra de posiciones”.

Sobre este tema esbozó Trotsky, en su texto sobre el 90 aniversario del manifiesto, que “el error de Marx y Engels en relación con las fechas históricas surgía por un lado de la subestimación de las posibilidades futuras latentes en el capitalismo y, por el otro, de la sobrevaloración de la madurez revolucionaria del proletariado” en 1848, argumentando que la experiencia de la Comuna de París demostró que el proletariado no puede quitarle el poder a la burguesía si no tiene para conducirlo un partido comunista experimentado, aunque luego Trotsky sobrevalora a su vez las posibilidades revolucionarias de su época y de sus partidarios afirmando que en pocos años la organización de éstos será la fuerza revolucionaria decisiva.

ACTUALIDAD DEL MANIFIESTO

Pero con independencia de tales cuestiones, la actualidad del manifiesto se basa sobre todo en que Marx y Engels pronosticaron con una exactitud notable los rasgos fundamentales que habría de caracterizar a las sociedades del capitalismo desarrollado, sobre todo si lo comparamos con las previsiones de futuro que efectuaron los padres del liberalismo, Adam Smith y David Ricardo que, si bien no pensaban que las desigualdades sociales desaparecerían con el desarrollo del capitalismo, queían que lña “mano invisible” del mercado iría lenta pero firmemente elevando de un modo armónico el nivel de bienestar de toda la población. Smith pensaba que los monopolios, a los cuales combatió con todas sus fuerzas , eran un producto del favoritismo y la corrupción de la corona y no una dinámica interna de los mercados, de modo que, si el poder dejaba de intervenir en la economía, éstos se disolverían en una multitud de empresas familiares. Es obvio que el desarrollo capitalista, con la depauperización de las condiciones de vida de inmensos sectores de la población en Africa, Asia y Latinoamérica, pero también el los países centrales del capitalismo, ha sido inclemente con tan idílicos pronósticos.

Todas estas consideraciones nos llevan a la conclusión de que la vigencia en 2008 del Manifiesto Comunista es innegable por más que existan lógicamente elementos que deban ser matizados o modificados a la luz de la experiencia. Los propios autores del texto, en el único prólogo que escribieron conjuntamente, el de 24 de junio de 1872, encaran esta última cuestión afirmando que “Algunos puntos deben ser retocados. Ya el propio Manifiesto advierte que la aplicación práctica de estos principios dependerá en todas partes y en todo tiempo de las circunstancias históricas existentes” y, a este respecto, afirman que la experiencia de la Comuna de Paris ha demostrado que “la clase obrera no puede tomar posesión simplemente de la máquina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines”.

Por tanto, frente a quienes declaran muerto al marxismo al estilo de Fukuyama, hemos de constatar que la tendencia hacia la pauperización de los trabajadores, el carácter cíclico de las crisis, la naturaleza de clase del Estado, la imposibilidad para el proletariado de conquistar el poder político en el marco de las instituciones burguesas y, por ende, la necesidad de derrocar por la violencia el orden social existente son elementos y conclusiones que derivan de la realidad y de la experiencia.

OMISIONES DEL MANIFIESTO

Mención expresa merecen los temas relevantes no tratados en el manifiesto Comunista, siendo dignos de destacar tres cuestiones: el sexismo, la cuestión ecológica y el problema del nacionalismo. Como primera aproximación, hemos de constatar que dichos temas no estaban demasiados desarrollados en el horizonte de visibilidad de la época, sin que tal afirmación sirva como excusa sino simplemente para contextualizar la crítica situando la elaboración teórica en la realidad histórica.

La cuestión ecológica:

La omisión en el Manifiesto Comunista de toda referencia a la problemática medioambiental es evidente y sobre esta base ha sido lugar común la crítica a marx y Engels por su desarrollismo y por atribuírseles la idea de prometeo de la conquista de la naturaleza.

Sin embargo no es enteramente cierto que tales autores no trataran tal cuestión. Si bien el manifiesto es un texto de agitación y por tanto teóricamente limitado a su finalidad, nos encontramos con que Marx en el primer tomo de “El Capital” efectúa algunas reflexiones sobre la forma en que la producción capitalista socava y deteriora “las fuentes originales de toda riqueza. El suelo y el trabajador” (Capítulo sobre “Maquinaria y Gran industria”) y más adelante afirma en el tomo tercero que “ni siquiera todas las naciones, consideradas simultáneamente, son las dueñas del planeta. Ellas solo lo poseen, son sus usufructuarias, y como boni patres familias deben transmitírselo a las sucesivas generaciones en mejores condiciones que aquellas en que lo recibieron”.

Existen igualmente algunos textos de Marx y Engels donde se reflejan preocupaciones sobre cuestiones como deforestación, contaminación de ríos y mares, calidad del aire, residuos industriales, etc.

Insuficiente si se quiere, pero hemos de constatar que ellos tuvieron una sensibilidad ecológica muy superior a la de cualquiera de sus contemporáneos. Llegados a este punto, hemos de manifestar que priorizar las relaciones de tipo ecológico sobre las relaciones de producción son un error de perspectiva ya que son las relaciones de producción las que median entre sociedad y medio ambiente y las que fijan un modo de relación con la naturaleza. Utilizando un ejemplo de Atilio Boron; si los campesinos de la Amazonía queman la selva, practican unos pocos años la agricultura y luego, cuando se desertifican los terrenos, los abandonan para seguir reproduciendo este ciclo nuevamente, no es porque sean ecológicamente inconscientes sino porque el latifundio y el despojo campesino en Brasil les obligan a ello.

La opresión de la mujer:

Hemos de constatar que el silencio respecto a la opresión de la mujer en el Manifiesto es un hueco lamentable y más en relación al llamamiento a la emancipación completa de la humanidad de postula el texto. Y es tal vez la más grave omisión porque la cuestión sobre la doble jornada de la mujer y el resto de temas que se refieren a la opresión de las mujeres bajo la estructura del patriarcado, al que se refieren los autores en otros textos, no justifican su ausencia en el programa general de la revolución.

No existe más explicación a tan clamorosa carencia que lo que lagunas autoras han denominado la “invisibilidad de lo evidente”, que desgraciadamente se ha reproducido en numerosos textos revolucionarios posteriores y que pone en valor la específica tarea de las revolucionarias de mantener una tensión constante en la elaboración de una teoría y práctica emancipadora que preste atención a la liberación de toda la humanidad.

Sin ánimo de justificar tal omisión en el manifiesto, hemos de recordar que en textos marxistas posteriores el tema comienza a ser objeto de serias reflexiones; en “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado” Engels habla de la esclavización abierta o velada de la mujer en la familia. Poco antes August Bebel, en su texto “La mujer y el socialismo” expone la cuestión de género desde una perspectiva marxista.

Modestamente, apuntar tan solo que si bien no cabe la menor duda de que la explotación sexual antecedió por miles de años a la aparición del capitalismo, ello no significa que en la realidad actual la opresión de la mujer pueda agotarse explicándola como un producto de una estructura patriarcal que transciende impertérrita todos los modos de producción.

Dicho en otros términos; es preciso analizar el papel que la opresión de la mujer juega en el modo de producción capitalista, ya que existen algunas tendencias en la actualidad a disocia la emancipación de la mujer de la liberación global de la humanidad. Tal como apuntara Ellen Meiksins Word, el capitalismo puede admitir y promover el “florecimiento de la sociedad civil” y las más variadas expresiones de “lo diferente”, pero hay una desigualdad que es un tabú intocable y que no se puede atacar; la desigualdad de clases. El postmodernismo y el neoliberalismo pueden aparecer como campeones en la lucha por la igualdad en todas las esferas de la vida social, menos en el de las clases sociales. No es causal que el Banco Mundial, guardián del capitalismo planetario, promueva sin pudor programas de desarrollo y fortalecimiento de la sociedad civil, cuando existe una clara tendencia al menos en las sociedades capitalistas centrales a la proletarización de las tareas domésticas (limpieza, ayuda a domicilio, etc.), sin que deba entenderse por ello que el feminismo no plantea serios conflictos a la dominación burguesa.

La cuestión nacional:

El silencio sobre el nacionalismo unido a la descontextualización de la expresión “los trabajadores no tienen patria” contenida en el texto del Manifiesto, ha servido para que diversos autores minimizaran interesadamente la importancia de tal cuestión.

Al contrario, superando el eurocentrismo que impregna el texto y merced al cual se atribuye a la burguesía un cierto papel “civilizador”, la realidad posterior, en la que se puso de manifiesto la influencia del nacionalismo en la clase trabajadora, hace que incluso en la obra posterior de Marx y Engels este asunto sea objeto de una creciente atención.

Lo cierto es que ninguno de los dos podría haberse imaginado la situación que originó la Primera Guerra Mundial, en donde obreros y campesinos se alinearían mayoritariamente con sus burguesías en defensa de la “nación”. Tal horror originó que los autores marxista se pusieran a reflexionar sobre este tema, habiendo al respecto textos de Lenin, Rosa Luxemburgo y Gramsci, entre otros muchos.

El triunfo de la revolución China, en 1949, y el proceso de descolonización pusieron en primer plano la urgencia del tratamiento de la cuestión nacional, siendo más o menos unánime en el marxismo que la cuestión nacional puede adquirir un matiz progresista en países coloniales y semicoloniales.

Más complejo resulta el tratamiento de dicha cuestión en el seno de las estructuras estatales plurinacionales del centro del capitalismo, cuyas contradicciones fueron expuestas en trabajos de Lenin, Conolly, etc.

Podemos decir que, como dice Capella “quien de hecho no tiene patria es el capital”, y la tarea de animar un genuino espíritu internacionalista entre la clase trabajadora debe contemplar la existencia de nacionalidades oprimidas y opresoras, y tratar diferenciadamente ambos fenómenos.

UN TEXTO DE FUTURO

Como expusimos anteriormente, la realidad de nuestros días ha puesto de nuevo en valor al manifiesto Comunista, con la finalidad de lo que supone, un llamamiento a la acción, instando a la clase trabajadora a unirse para poner fin a la prehistoria de la especie humana.

La persistencia del capitalismo, con lo que supone de trabajo infantil, el resurgimiento de las nuevas formas de esclavitud laboral, el tráfico de niños y órganos, la devastación del medio ambiente, los bombardeos sobre ciudades y países, la creciente importancia del crimen organizado en el funcionamiento de los mercados, han dotado de renovado vigor al texto clásico cuyos contenidos son, curiosamente, más actuales que nunca.

Francisco García Cediel - Iniciativa Comunista