Nuestra lucha no se trata de una mera elección estrecha entre opciones electorales dentro del actual régimen, sino de apostar por formas de organización económica y espiritual, cualitativamente superiores a la civilización burguesa, donde se garantiza la emancipación del proletariado y la democracia real. Es la lucha popular por la conquista de la civilización socialista, partiendo del estudio científico de las bases materiales que lo posibilitan y con el objetivo último del comunismo.

[Automatic translation: EN]
[Traduction automatique: FR]

5 de diciembre de 2008

La estación espacial internacional


J.M.Olarieta Alberdi

Desde la época de la antigua URSS, cuando en 1957 lanzó el primer satélite al espacio, Rusia está a la cabeza del mundo en tecnología espacial. La construcción de la estación internacional (MKS en ruso, ISS en inglés), de la que se cumplen ahora 10 años, así lo demuestra. El primer módulo de la plataforma lo constituyó la nave rusa Zaria, que despegó el 20 de noviembre de 1998 del cosmódromo de Baikonur. Diez días después llegaron a la estación los dos primeros cosmonautas, el ruso Serguei Krikaliov y el norteamericano Robert Cabana.

Krikaliov fue el último cosmonauta soviético. En 1991 subió a la estación Mir bajo la bandera de la URSS , pero cuando regresó a la Tierra su país había desaparecido. Siete años después, Krikaliov encendió literalmente la luz de la estación durante la primera misión de ensamblaje de los módulos Zaria y Unity, que se prolongó entre el 4 y el 15 diciembre de 1998. El 31 de octubre de 2000, Krikaliov formó parte de la primera tripulación de la estación espacial.

Diez años después de aquel primer módulo espacial, la cosmonáutica rusa tira con fuerza del carro de la estación orbital y sigue ampliando la plataforma. Es el mayor y más complejo proyecto de cooperación internacional que se ha llevado a cabo en el mundo. En su construcción, además de la agencia espacial rusa, también han participado Estados Unidos, Europa, Japón, Canadá y Brasil, hasta un total de 14 países. Más de 100.000 personas en todo el mundo han estado involucradas en este programa.

Hoy la estación pesa más de 300 toneladas y viaja alrededor de la Tierra a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora a unos 350 kilómetros de nuestro planeta. A razón de 16 orbitales diarios, la estación ha completado ya más de 58.400 vueltas a la Tierra. Desde que el primer módulo fue colocado en órbita ha crecido diez veces y tiene un volumen interno mayor que una casa de cuatro habitaciones. Por la estación espacial han pasado 167 astronautas de 15 países, se han llevado a cabo 78 lanzamientos, entre ellos 17 de naves rusas Soyuz, 30 de naves de carga Progress y 27 del transbordador.

Mantener a los astronautas en órbita ha sido una empresa muy costosa. Se calcula que se han gastado unos 100.000 millones de dólares. Cuenta con laboratorios de investigación donde los astronautas pueden llevar a cabo experimentos dentro y fuera de la estación. En ellos se han llevado a cabo cientos de experimentos científicos que nunca se hubieran podido llevar a cabo en la Tierra.

Actualmente la misión permanente de la estación espacial está integrada por los astronautas de la NASA Michael Fincke y Sandra Magnus y el cosmonauta ruso Yuri Lonchakov.

Otro hito de la tecnología espacial rusa fue el lanzamiento el 26 de noviembre del cohete espacial Soyuz-U con el primer carguero ruso de nueva generación Progress M-01M. El carguero de la nueva serie 400 se diferencia de los anteriores porque incorpora un nuevo ordenador digital, el TsVM-101, en sustitución de los obsoletos Argón-16. Asimismo, el sistema de telemetría analógico ha sido sustituido por uno de tecnología digital, de menor tamaño. El TsVM-101 tiene ventajas significativas en cuanto a características funcionales y técnicas respecto al Argón-16, pesa diez veces menos y ocupa considerablemente menos espacio. Estos nuevos sistemas serán probados en cuatro cargueros Progress e instalados después también en las naves pilotadas Soyuz-TMA.

El carguero de nueva generación Progress M-01M se colocó en órbita e inicio su vuelo autónomo hacia la plataforma orbital transportando 2,5 toneladas de carga. Entre el material transportado destacan 185 kilos de agua, 105 kilogramos de equipamiento científico y también 37 kilos de equipos de audio y vídeo. Realizará un vuelo de cuatro días, y no de dos, a la estación espacial internacional para probar el funcionamiento de su sistema de mando digital.

Coincidirán en el espacio dos naves Progress, ya que la anterior M-65, que se desenganchó de la plataforma orbital el 14 de noviembre, permanecerá en el espacio en vuelo autónomo como laboratorio científico.

Hasta su hundimiento el 7 de diciembre en el cementerio de naves espaciales en el océano Pacífico, los expertos rusos utilizarán la Progress M-65 para realizar experimentos para el ministerio de Defensa de Rusia, ya que este tipo de ensayos militares están prohibidos a bordo de la plataforma espacial.

A partir del año que viene la plataforma espacial podrá alojar a seis astronautas en vez de tres y se espera que cuando se termine de construir, en 2010, será un enorme complejo habitacional en el espacio, como un campo de fútbol de 88 por 108 metros de largo y 450 toneladas de peso. Contará con más de 4.000 metros cuadrados de paneles solares que proveerán de energía eléctrica a los seis laboratorios de alta tecnología.

Etiquetas:

1 Comments:

Blogger Gabriel Garcia Sagario said...

Camarada, excelente su trabajo sobre la ISS.
Al respecto le solicito que me de su parecer sobre un artículo mio en www.zemiorka.blogspot.com acerca de "¿quién realmente gano la carrera espacial?".

saludos revolucionarios

6:43 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home